Seguridad vial

Seguridad vial

Febrero 13, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

No creo que haya país en el mundo más indisciplinado que Colombia, y en ninguno otro hay la cultura de violación de la ley que se asentó en el territorio desde que los españoles que vinieron con Colón hollaron su suelo.Es casi imposible imaginar cómo hemos podido subsistir más de cinco siglos en esta constante transgresión de todas las normas de convivencia, pues como se dice coloquialmente, hecha la ley, hecha la trampa.Aquí no impera la Justicia pues lo que hay es un remedo perverso de ella, y como salen a borbotones leyes del Congreso, casi siempre para proteger intereses bastardos de los mismos legisladores, el hombre del común no sabe cuáles son sus derechos e ignora cuáles son sus obligaciones.Es increíble que la Policía consiga la captura de un delincuente de alta peligrosidad, lo lleva a una prisión de máxima seguridad, luego le bajan el nivel y lo pasan a una más benigna, enseguida le dan casa por cárcel, y de allí se fuga, para que la misma Policía comience la recaptura que, cuando se logra, se inicia de nuevo el trámite que lleva al preso a su domicilio porque “es padre cabeza de familia”. Qué nobleza de país. Qué sociedad tan solidaria con su gente en desgracia.Pero en donde mayormente se nota el desmadre es en la conducta de las personas que se ponen al frente del volante de sus vehículos porque allí se les cambia la personalidad y se convierten en infractores constantes de las normas de tránsito. Aquí en Cali se necesitó que llegara un funcionario del temple de Alberto Hadad para poner en cintura a los irresponsables y, desde luego, surgió milagrosamente la ley que sanciona drásticamente a los choferes ebrios.Las compañías aseguradoras se encargaron hace unos años de fondear e impulsar el Fondo de Prevención Vial, creado por la Ley 100 de 1993, que aquí en el Valle fue puesto desde 2004 en manos del arquitecto James Ernesto Gómez González, que es un enamorado del tema, y juzgo que pocos como él lo dominan con la propiedad que lo hace este hombre que pese a su juventud es verdadera autoridad en la materia. Desde Cali dirige la Regional Suroccidente, que incluye a este departamento junto con Cauca, Nariño y Putumayo.En el tiempo que lleva al frente de ese despacho Gómez ha introducido la seguridad vial en la política pública de la región. Consiguió imponer casco y chaleco para motociclistas. Antes de la Ley 100, como funcionario de la Gobernación del Valle adelantó campañas educativas y dotó de herramientas tácticas y equipos de detección de alcohol a las autoridades del ramo.Ha colaborado eficientemente en las tres fases del MÍO, en las Megaobras, en el estudio de la doble calzada Buga – Tuluá – La Paila. Capacitó más de 1.500 profesionales en diferentes manuales y guías técnicas sobre seguridad vial, de zonas laterales y de sistemas de contención vehicular. Y se capacitaron más de 2.500 estudiantes de Arquitectura e Ingeniería en infraestructura y urbanismo para seguridad vial.No me alcanza esta columna para contar todo lo que ha hecho Gómez en estos diez años. Ahora se retira pues el Fondo desaparece para dar paso a la Agencia de Seguridad Vial, que ya no dependerá de las aseguradoras privadas sino del Ministerio de Transporte.Ahí tiene el alcalde que suceda a Rodrigo Guerrero un excelente candidato para ocupar la secretaría de Tránsito de Cali.

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