Política europea

Política europea

Septiembre 12, 2013 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno español, está al borde del colapso pues se han descubierto casos de corrupción, que pronostican que el Partido Popular será derrotado en las urnas. El más notorio escándalo es el protagonizado por Luis Bárcenas, tesorero del partido de gobierno, que fue descubierto al disponer de los fondos de la colectividad para situarlos en Suiza, y otorgando dádivas a personajes del PP. El dinero salía de las donaciones que las grandes empresas hicieron para las últimas elecciones. Pude ver en televisión el debate que afrontó Rajoy en la Asamblea Nacional, promovido por Pérez Rubalcaba, líder de la oposición, y del que aquel salió mal librado pues los españoles consideraron en un 80% que las explicaciones que dio no fueron convincentes, y que debe convocar a elecciones legislativas y dimitir, como lo pidió expresamente Rubalcaba. Rajoy dijo que no haría ni una cosa ni la otra.Hay un desempleo alto, cercano al 27%, pero la verdad es que uno no observa signos de la crisis, ni en España, ni en Portugal, ni en Francia, ni en Italia que son los países que visité. Desde luego, hay un componente de turismo inmenso, que en España representa parte alta del PIB. Pero lo cierto es que la crisis no se ve pues todo marcha a ritmo frenético en Madrid, Sevilla, Córdoba, Granada y Toledo, para no hablar de Barcelona, que es la más próspera de las ciudades ibéricas, aunque allí se sienten extranjeros con idioma propio. Todos hablan en esa jerga y toda la publicidad es en catalán, pero la gente le habla a uno en castellano.Veo, pues, que el Partido Popular está próximo al desastre y que si Rajoy no enmienda la plana pronto, tendrá sus días contados.En Francia, el presidente Hollande tampoco las tiene todas consigo pues su ideología socialista le ha llevado a reñir con la derecha que es muy fuerte. La economía de Francia está mejor que la de España, Italia y Portugal, que está quebrado, pero ni en Lisboa -bellísima- ni en Oporto -preciosa- se ve decaimiento y todos los sitios viven llenos.París, como siempre, deslumbrante, con el Louvre, con la tumba de Napoleón, con el Sena, con la Torre Eiffel, en cuya explanada se celebra el 14 de julio, la fiesta nacional. Allí me senté en el prado con la familia seis horas bajo un sol durísimo que se ocultó a las 10 de la noche cuando empezaron los fuegos artificiales. “Allons enfants de la patrie…”Italia, políticamente es un caos, increíble en un país que ha aportado al mundo las más brillantes inteligencias y tan destacados literatos. Pero no ha podido nunca, desde cuando salió De Gasperi del Quirinal, hace medio siglo, tener una política coherente.Giulio Andreotti, de la Democracia Cristiana, fue líder por más de 40 años pero quienes le sucedieron, como Bettino Craxi, socialista, y los últimos, Romano Prodi y Mario Monti, fracasaron, unos por corrupción y otros por las turbias jugadas de Silvio Berlusconi, quien a pesar de estar condenado a cuatro años de cárcel y con procesos surtidos por tener sexo con chicas menores, ahí sigue dando lora y ni a Maquiavelo se le habría ocurrido lo que trama Il Cavalieri para quedarse con el poder.Luego de las caídas de Prodi y Monti, ambas orquestadas por Berlusconi, que es el jefe de ambos, los italianos tuvieron que echar mano de Giorgio Napolitano, un político decente de 88 años que está haciendo lo que puede para sacar el gobierno adelante.

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