Pacho el travieso

Pacho el travieso

Febrero 20, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Se sabía que Pacho Santos pasaría factura por el escamoteo que a su candidatura presidencial le hizo Álvaro Uribe en la convención del Centro Democrático, en la que se ungió a Óscar Iván Zuluaga como portaestandarte de ese movimiento en la justa que tendrá lugar el 25 de mayo, cuando se escogerá el sucesor de Juan Manuel Santos, si este no es reelegido.Pacho Santos le ha hecho daño inmenso a Óscar Iván, pues a un candidato que va en retroceso en todas las encuestas, que un dirigente de la importancia del exvicepresidente le suelte tamaña carga de profundidad al decir que Zuluaga no ha podido incrustarse en el corazón del uribismo, es tanto como decir que es un candidato desechable.Obsérvese que Pacho se abrazó de nuevo con su jefe, pero dejó claramente establecido que solo hará presencia en las plazas públicas para apoyar las listas de candidatos al Congreso, la de Senado que es cerrada encabezada por el propio Uribe y las lánguidas de Cámara en las distintas regiones del país, en las que la ven negra por el desconocimiento popular de los aspirantes, pues en ellas no figura Uribe como anzuelo.No dijo ni pio Pachito de jugársela por Óscar Iván y algo peor, que los uribistas deben pensar en una alianza con Marta Lucía Ramírez, candidata conservadora, pues le ve a ella mayores posibilidades de enfrentar sin caer en el ridículo a su primo Juan Manuel que al cordial exalcalde de Pensilvania. Decir eso es poco más o menos que desahuciar al buenazo de Zuluaga, que quedó frío como marqueta de hielo y únicamente se atrevió a responder que Pacho está obligado, como miembro del Centro Democrático, a apoyar su candidatura que fue obtenida en franca lid.Pacho sin embargo cree que en esa ‘lid’ hubo de todo, hasta marrullerías, y que la tal convención uribista se la tomaron los manzanillos del corte de Fabio Valencia y los Guerra de la Espriella, una de las cuales, María del Rosario, ex ministra de Uribe, va de segunda en la lista.Pienso que Uribe está encartado con Pacho Santos, pero no puede mandarlo a la punta de un cuerno pues desde allí seguiría en su empeño perverso de ‘tirarse’ la candidatura de su rival en la criticada convención. Tampoco puede callarlo pues Pacho tiene audiencia y los micrófonos y las cámaras de los noticieros de televisión se le abren cuando quiera soltar una de sus travesuras.Ahora anda metido en el proceso revocatorio del mandato de Petro como alcalde de Bogotá, cargo que le suena bastante a Pacho. Y si soy sincero, estimo que una candidatura suya a la alta posición capitalina tendría muchas posibilidades de triunfo, con Uribe o contra Uribe, porque este Santos Calderón es capaz de aliarse hasta con el diablo para lograr ese cometido.Dejando de lado a Pachito, no la tiene fácil Uribe en los comicios del 9 de marzo y del 25 de mayo. Ya un tipo tan sagaz en la política como Valencia Cossio mostró su preocupación porque a la campaña para el Congreso no se le ve fuerza ni avance en ninguna parte. Es claro que la lista para el Senado que encabeza el gran jefe obtendrá votación suficiente para sacar alrededor de diez senadores. Pero las cámaras no funcionan en ninguno de los departamentos, como el Valle del Cauca, en donde ni los expertos politólogos conocen de donde salieron los aspirantes que en ella figuran.Y ni hablar de la presidencial pues Juan Manuel Santos les gana a todos los demás sumados, incluyendo a los mamertos.

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