Mucho genio

Mucho genio

Octubre 21, 2010 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Uno puede tener de Álvaro Uribe el peor de los conceptos, pero nadie se atreve a negar que es hombre de probada inteligencia, tanto para usarla bien como para tomar la senda del atajo, si con ella se obtienen réditos para sus proyectos políticos.En los últimos ocho años, Colombia sufrió la sobre exposición mediática de Uribe, al desayuno, al almuerzo, al comer y al dormir, pues cualquiera fuese el periódico, la radiodifusora, o el canal de televisión que se escogiese, ahí aparecía la figura de Uribe, a veces cordial, en ocasiones furioso, ora jinete en brioso corcel tomando tinto, ora echando carreta en los interminables consejos comunales sabatinos.Uribe no deja de sorprender a sus compatriotas. Pero en donde me dejó boquiabierto fue con el comunicado en el que se refirió a la sanción disciplinaria que la Procuraduría impuso a Bernardo Moreno por haber solicitado al DAS y a la Uiaf que investigara la relación de un señor Asencio con algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, desde luego con el propósito perverso de desacreditar a los togados que en ese momento tenían serio enfrentamiento con el Presidente por la investigación que le abrieron a su primo Mario Uribe.Yo he leído bastante en esta vida que me dio el Señor. Buena literatura y literatura mala. Por mis ojos han pasado desde los grandes autores hasta Hernán Hoyos, a quien tanto publicitaba José Pardo Llada. Pero jamás había leído un párrafo de un cinismo mayor, que ya lo hubiera querido Voltaire para uno de sus personajes, como el escrito por Uribe con relación al lío en que está metido su ex secretario general. Escribió así el prócer: “Me permito manifestar que si aquello que hizo el doctor Bernardo Moreno fue averiguar al DAS y Uiaf por las denuncias que medios de comunicación habían formulado sobre posible penetración de presuntos narcotraficantes en asunto de algunos magistrados, y además nunca sugirió actividades ilegales, yo asumo la responsabilidad jurídica y política por esa conducta”. A primera vista, el lector desprevenido ve aquí una solidaridad plena de Uribe con Moreno: “Yo asumo la responsabilidad jurídica y política por esa conducta”. Cualquiera creería que si el ex subalterno termina en la cárcel, en caso de que la Comisión de Acusaciones de la Cámara acoja las pruebas que sirvieron de apoyo al Procurador para la resolución que lo inhabilita por 18 años para el ejercicio de cargos públicos, Uribe también ingresaría a la misma celda, en donde sus parciales le harían peregrinación, como los romeros van a la tumba del apóstol Santiago. Qué guión estupendo para una película sobre el drama de un superhombre sacrificando su libertad por uno de sus discípulos. Ahí le dejo esa inquietud a Jorge Alí Triana.Pero realmente no hubo tal solidaridad de Uribe con su amigo en desgracia. Si se lee con atención el párrafo transcrito se observa que Uribe asume la responsabilidad jurídica y política únicamente en el caso de que Moreno no haya cometido acto ilegal. De lo contrario, que se queme solo. Te vi. Yo me piso. Ahí nos vemos. Chao pescao.Solamente queda una tuerca suelta en este sainete, y es la perla que lanza Bernardo Moreno al agradecer el mensaje de su antiguo jefe: “Uribe es una buena persona que conoce lo que se hizo”. La subraya es mía, la conclusión es de los lectores.De pronto aparece la foto en el álbum que está armando Daniel Coronell en la revista Semana.

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