Mermelada

Mayo 15, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Buen primor, como decía el magistrado Vicente H. Cruz, cuando escuchaba algo que le parecía absurdo. Eso mismo digo yo con el cuento de la ‘mermelada’ que utilizan los uribistas -Marta Lucía Ramírez, Óscar Iván Zuluaga y Enrique Peñalosa, pues todos giran en la órbita del ex presidente- , a quien si le falla el de Pensilvania echará mano de cualquiera de los otros pues ellos son obsecuentes servidores del Supremo.Lo de la ‘mermelada’ es un término que inventó Juan Carlos Echeverry, ministro de Hacienda a comienzos de la administración Santos, para explicar que los dineros provenientes de las regalías por petróleo y carbón, principalmente, debían esparcirse por todo el país, como se esparce la mermelada sobre la tajada de pan. De esa palabra se apropiaron los enemigos del Gobierno para decir que Santos busca su reelección repartiendo ‘mermelada’ a todos los congresistas de la Unidad Nacional para obtener sus votos.Siempre ha habido ‘mermelada’, como la hay en todos los sistemas políticos en los que haya parlamentarios pues estos son los representantes de las regiones de un país que buscan llevar los medios económicos para desarrollar proyectos, generalmente obras que necesitan las comunidades, escuelas, hospitales, acueductos, etc., sin los cuales no se podrían hacer.El Gobierno atiende la petición del congresista, solicita concepto a Planeación Nacional, y si es viable, la incluye en el presupuesto y gira la partida al ente territorial correspondiente, alcaldías y gobernaciones. Que haya corrupción es otra cosa, y para eso están los organismos de control, que deben vigilar la correcta utilización de esos recursos públicos, y mandar a la cárcel a los que por medio de contratos perversos se apropien de esas sumas.Va de cuento. Cuando llegué por primera vez a la Cámara de Representantes en 1966 no tenía la menor idea de que existían los tales auxilios parlamentarios, la ‘mermelada’ de entonces. Una tarde, el presidente de la Comisión de Presupuesto, mi querido amigo y copartidario Fabio Salazar Gómez, me dijo que yo no había pasado mi lista de auxilios. ¿Cuál lista y cuáles auxilios? Pues los cien mil pesos que puedes adjudicar a las entidades públicas y privadas que desees. Quedé mudo y le rogué que me diera 24 horas para pasarle el listado. Llamé a mis lugartenientes tulueños para que averiguaran a que entidades les haríamos llegar los auxilios, y así fue como incluí al Colegio Nazaret, y a varios corregimientos a través de las juntas de acción comunal.Siempre ha habido esos auxilios, y el presidente Lleras Restrepo, que pretendió eliminarlos, fracasó en el intento pues el Congreso se le rebeló con el liderazgo de Hilda Martínez de Jaramillo, Francisco Eladio Ramírez y Saúl Charis de la Hoz, que lograron reversar el proyecto oficial.Después han recibido varios nombres. Hoy se denominan ‘cupos indicativos’, pero la finalidad es la misma. Lo que es increíble es que ahora Álvaro Uribe y su hueste rasguen las vestiduras por lo de la ‘mermelada’, como si ellos en su gobierno no la hubieran agotado para lograr perpetuarse en el poder.Toda Colombia se enteró del escándalo por la compra del voto de Yidis Medina y el retiro de Teodolindo Avendaño de la Comisión Tercera para alterar el quórum, y eso no fue de gratis. Allí hubo reparto generoso de notarías y puestos surtidos en muchos establecimientos públicos.Así que no es sano escupir para arriba porque se devuelve.

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