Marilyn

Febrero 10, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

En la Librería Nacional, que es mi isla del tesoro pues libro que allí no encuentre es porque no se ha escrito, adquirí una biografía formidable de Marilyn Monroe, de J. Randy Taraborrelli, a mi juicio la mejor que se ha publicado sobre la vida de quien fue la mujer más reconocida del Siglo XX en todos los países de la Tierra.Es curioso que dos personajes contemporáneos, pues vivieron y murieron a mediados de la centuria anterior, se convirtieron en auténticos íconos mundiales, John F. Kennedy y Marilyn Monroe, a quienes bastaban las iniciales de sus nombres para identificarlos: JFK y MM. Marilyn Monroe fue una especie de diosa para los jóvenes de mi generación, que todos queríamos poseer, pues su belleza le sacaba varios cuerpos de ventaja a las más hermosas estrellas del cine de la época, y aún de años anteriores, Jean Harlow y Greta Garbo. Ni siquiera puede decirse que ésta fuera artista superior pues cuando la 20th Century Fox se convenció de que la señora Monroe era algo más que una rubia sensacional, le dio papeles en los que probó sus calidades de actriz. Así en ‘Bus Stop’ y en ‘Vidas Rebeldes’, dio todo lo que puede dar la protagonista de un buen guión.Marilyn Monroe era la suma de la perfección con su bien moldeado cuerpo, sus ojos azules, y ese cabello platinado que ella movía con coquetería inigualable. La escena con su falda levantada por el ventilador del tren subterráneo de Nueva York en ‘La comezón del séptimo año’ está grabada en el recuerdo de todos los que vimos esa película, y que le costó el divorcio del celoso Joe DiMaggio, quizás el único que amó de veras a Norma Jean Baker, verdadero nombre de Marilyn.Han transcurrido casi 49 años desde la madrugada fatal del 5 de agosto de 1962 cuando Marilyn Monroe puso fin a sus días con una sobredosis de Nembutal, un hipnótico que ella usaba para combatir el insomnio crónico, y la leyenda está más viva que nunca pues su figura sigue brillando gracias al fulgor único y deslumbrante que la llevó a ser el mito femenino más grande de Hollywood, la mujer del Siglo XX sobre la que más se ha escrito, a veces biografías serias, a veces panfletos procaces, en los que le inventan toda suerte de aventuras con muchos hombres, los hermanos Kennedy incluidos.Quien no conozca detalles de la vida íntima de Marilyn Monroe se pregunta cómo una mujer que tenía el mundo rendido a sus pies, con fama y con dinero, pudo en un momento de desesperación ingerir una cantidad exagerada de barbitúricos. Pero quienes hemos leído tanto sobre ella sabemos que desde niña su vida fue un infierno. Con una abuela y una madre con trastornos mentales, fue entregada a los quince días de nacida a una familia sustituta, y desde los siete años pasó por varios orfanatos de Los Ángeles, situaciones de las que derivaron serios problemas psicológicos.Casó a los 16 años con un marino gringo que permanecía más tiempo en el servicio que en su casa, y luego, al luchar con ahínco para ingresar a los estudios cinematográficos y alcanzar reconocimiento mundial, siguió siendo una mujer solitaria que buscaba siempre un poco de amor. Nadie se lo dio y por eso se refugiaba en los antidepresivos.Por fortuna, la magia del DVD nos permite ver una y otra vez películas de Marilyn, desde ‘Mientras la Ciudad Duerme’ hasta ‘Vidas Rebeldes’, ambas dirigidas por el genial John Huston. Ojalá Dios la haya premiado con la paz espiritual que siempre buscó.

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