Grande, Obama

Marzo 12, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Me gusta leer discursos de los grandes líderes de la humanidad, que se inmortalizaron no tanto por lo que hicieron sino por lo que dijeron y en el momento en el que lo dijeron.Dejando de lado el de Cicerón en el año 63 A.C., con el que denunció la conjura de Catilina, que pretendía dar golpe de Estado al gobierno romano, hay piezas oratorias que la historia ha recogido como maestras, y que deben ser guardadas como tesoros en los centros de Memoria como el Harry Ransom de la Universidad de Texas, al cual fueron a parar los documentos de Gabriel García Márquez, incluyendo el manuscrito original de Cien años de soledad.Cito al azar algunos discursos célebres: el de Abraham Lincoln en el campo de batalla de Gettysburg; el de Winston Churchill en la Cámara de los Comunes, en su condición de Primer Ministro del Reino Unido cuando asumió el mando para enfrentar a la Alemania Nazi; el de posesión de John F. Kennedy el 21 de enero de 1961. De los colombianos, son memorables el del maestro Guillermo Valencia en el funeral de Rafael Uribe Uribe el 17 de octubre de 1914, y el de Jorge Eliécer Gaitán el 7 de febrero de 1948 -Oración por la Paz- que fue su sentencia de muerte porque dos meses después sería asesinado en la principal calle de Bogotá.Un querido amigo que conoce de mi admiración por Barack Obama, me obsequia copia del discurso sobre el Estado de la Unión, pronunciado ante el Congreso. Pienso que es una de las mejores oraciones políticas que yo haya leído en toda mi vida, y me siento obligado a compartir con mis lectores apartes de esa pieza, que debe guardarse para cuando Obama sea reconocido como uno de los más grandes líderes del mundo.“Estados Unidos, por todo lo que hemos sufrido; por toda la determinación y el trabajo duro requeridos para volver; por todo el trabajo que tenemos por delante, es importante saber esto:“La sombra de la crisis ha pasado y el Estado de la Unión está fuerte.“En este momento, con una economía en crecimiento, una disminución de los déficit, una industria desbordante y una producción energética en auge, hemos salido de la recesión con más libertad para escribir nuestro propio futuro que cualquier otra nación de la tierra. Ahora depende de nosotros elegir quiénes queremos ser en los próximos quince años y en las décadas venideras.“Por lo tanto el veredicto está claro: la economía de la clase media funciona. En dos semanas mandaré al Congreso un presupuesto lleno de ideas prácticas, no partidistas. Y en los meses que vienen cruzaré el país para defender mi postura en cuanto a esas ideas.“Cuarenta y tres millones de trabajadores no tienen licencia pagada por enfermedad. Confiamos en poder detener el flujo de trabajos que se mandan al extranjero y traer trabajos nuevos a nuestras costas. En los últimos cinco años nuestras empresas han creado más de 11 millones de puestos de trabajo nuevo.“Confiamos en nuestra capacidad de reducir la dependencia del petróleo extranjero y proteger nuestro planeta y hoy, Estados Unidos es el número uno en petróleo y gas, y el primero en energía eólica. Cada tres semanas introducimos en las redes la misma cantidad solar que en todo el año 2008. Y gracias a que ha bajado el precio de la gasolina y han aumentado los estándares de combustible, la familia promedio este año debería ahorrar 750 dólares en gasolina”. Se acabó el espacio, pero que grande es Obama.

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