El juez y la Fiscal

El juez y la Fiscal

Febrero 23, 2012 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Baltasar Garzón es el jurista español que se convirtió en personaje mundial. Como juez, dedicó todo su tiempo a la defensa de los Derechos Humanos, y en esa lucha alcanzó dimensión heroica pues tuvo el arrojo de investigar las atrocidades cometidas por el gobierno fascista del generalísimo Franco en los 37 años que duró su tránsito por el poder. Garzón no se detuvo ante nada e hizo abrir numerosas fosas comunes para acusar a ese régimen de crímenes de lesa humanidad, entre ellos el asesinato en Granada, en 1936, del poeta y dramaturgo Federico García Lorca, uno de los grandes de las letras hispanas, cuya ‘Casada infiel’ todos recitamos de memoria. También se ocupó de enjuiciar al general Augusto Pinochet por sus excesos en Chile durante su gobierno, y llegó al punto de ordenar la detención en Londres del anciano dictador. Igualmente, puso sus ojos en la dictadura militar que gobernó Argentina de 1976 a 1983, y enjuició a la cúpula que se instaló en la Casa Rosada cometiendo toda suerte de tropelías.Naturalmente, la derecha se indignó -hay que recordar que la derecha española es una de las más extremas-, y decidió enfilar sus baterías para frenar los ímpetus de Garzón, quien enfrentó severo proceso en el que fue condenado a once años de inhabilitación.Por eso estimo que los demócratas de todo el mundo debemos manifestar nuestra solidaridad con este hombre que se la ha jugado, con riesgo de su vida, para que lo sucedido en su patria en los aciagos años del franquismo no quede impune.Por fortuna, Garzón tiene a su favor el respaldo de la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, en la que interviene como consejero especial del fiscal Luis Moreno Ocampo. Y la OEA lo designó en la misión de apoyo para el proceso de paz en Colombia.Pero si la derecha española está en lo suyo atacando a Garzón, la nuestra no se queda atrás y ya la emprendió contra la Fiscal General de la Nación, Viviane Morales, por su relación con Carlos Alonso Lucio pues –dicen - su cercanía con la funcionaria puede impedirle a ella ser imparcial en ciertas investigaciones que adelanta su despacho.Viendo el sórdido debate que se le ha hecho a la fiscal, no puede uno menos que remontarse no ya a los tiempos de la inquisición española –rediviva con el caso Garzón– sino también a esa etapa oscura de Estados Unidos, bien expuesta por Arthur Miller en ‘Las brujas de Salem’, cuando se llevaba a la hoguera a las mujeres que transgredían los gazmoños cánones morales imperantes entonces.Viviane Morales es una magnífica fiscal, que fue escogida de terna pasada por el presidente Santos a la Corte Suprema de Justicia, y hoy adelanta procesos que sin ella no existirían, como los de Agro Ingreso Seguro y los referentes a los delitos cometidos por algunos funcionarios de Uribe, cuando se pretendió enlodar a la Corte para entorpecer las investigaciones que adelantaba el alto tribunal.Pienso que, como en el asunto Garzón, aquí hay que respaldar a la doctora Morales pues nada tiene que ver con sus funciones su relación sentimental. El día que se compruebe parcialidad, pues que se caiga. Mientras tanto, déjenla trabajar que lo está haciendo bien porque su despacho es eficiente y está seriamente comprometido con la recta administración de justicia.

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