El jefe Gaviria

Julio 31, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Uno de los proyectos bandera de Álvaro Uribe Vélez es su largo gobierno fue el exterminio político del Partido Liberal, que solamente puede explicarse por dos circunstancias, la primera por no haberlo apoyado en su intento reeleccionista, y la segunda, porque esa colectividad no creyó jamás que a las Farc se pudiesen derrotar por la vía militar, que puso en ejecución Uribe, sin éxito, como quedó demostrado con la supervivencia de esa guerrilla, sin dejar de reconocer que en esa administración recibió golpes durísimos, más que todo en el tiempo en que Juan Manuel Santos estuvo al frente del ministerio de Defensa. Uribe hizo de la confrontación con las Farc su propia guerra por motivos que muchos juzgan más allá de sus deberes constitucionales. Hay quienes dicen que la muerte de su padre, el señor Alberto Uribe Sierra, en un intento de secuestro en su finca, desencadenó el ansia de retaliación de su hijo. De todas maneras, el desvío del liberalismo de su proyecto bélico produjo el fastidio de Uribe y, como dije antes, se propuso – y casi lo logra –sacarlo de la escena pública.Para ello fomentó la creación de diversos partidos y fueron varios los congresistas liberales que oyeron los cantos de sirena y se marcharon para sus toldas, lo que les costó la expulsión de la colectividad por haber votado el “articulito” de su reelección.Pero no todos se fugaron porque los liberales fieles tuvimos la buena idea de designar jefe único al ex presidente César Gaviria Trujillo, que pudo contener el éxodo y logró conseguir que las bancadas rojas en Cámara y Senado se comportaran a la altura de sus obligaciones con el Partido.La llegada al poder de Juan Manuel Santos y su reacomodo en su antigua ideología, que mostró el mismo día de su posesión con Uribe a un metro de distancia, hizo que el Partido Liberal resurgiera y volviera a ser la fuerza política de mayor cohesión hoy en Colombia. Los 17 senadores y los 39 representantes estuvieron bajo las órdenes de Gaviria firmes al pie de la bandera.Para la emergencia de la segunda vuelta, luego del triunfo de Uribe disfrazado de Óscar Iván Zuluaga en la primera, el presidente Santos, que se las sabe todas en el tejemaneje político, tuvo la genial idea de nombrar jefe de su campaña al ex presidente Gaviria para que fuera una persona de su dimensión la que le hiciera frente a los desmanes de Álvaro Uribe, que andaba con la sociopatía alborotada por todo el país gritando perversas mentiras contra Santos como aquella de que el presidente pretende entregar la patria al castrochavismo, algo tan absurdo que ni el mismo calumniador cree.Gaviria encaró a Uribe y le dijo mentiroso en todos los tonos y en todas las tribunas. Daba declaraciones a la prensa, y aparecía en radio y televisión desafiando a Uribe a que mostrara las pruebas que decía tener del supuesto ingreso de dinero del narcotráfico a la campaña de Santos en 2010.Por eso el triunfo de Santos que le permitió continuar con su tesis de la paz negociada en La Habana, tiene un general con muchas acciones en esa victoria: César Gaviria Trujillo. Creo que en la próxima Convención Nacional Liberal que será convocada para mediados del año, el Partido debe designarlo por aclamación jefe único. Lo merece porque nadie como él tiene la jerarquía para llevarlo a futuras victorias, pues las elecciones regionales para alcaldes y gobernadores en 2015 serán definitivas.

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