El Fondo Liberal

Marzo 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

En 1968, el senador Gustavo Balcázar Monzón tuvo la brillante idea de constituir un fondo que atendiera los requerimientos económicos del liberalismo vallecaucano, y para ese efecto convocó un crecido número de copartidarios -yo entre ellos- que aportamos cada uno la para entonces alta suma de mil pesos con la que inició su gestión lo que denominamos Fondo Liberal del Valle.No había en esas calendas la prohibición legal para que los funcionarios públicos cotizaran un pequeño porcentaje de sus sueldos a su partido, lo cual era enteramente justo pues ellos ocupaban esas posiciones en su condición de liberales y por tanto debían contribuir para los gastos de la colectividad. Creo que era el 1% que entregábamos los miembros de la burocracia roja.Esa prohibición de los aportes de los funcionarios y empleados condujo a que la política se pervirtiera con la intromisión de dineros, santos y no santos, que quitaron independencia a los candidatos elegidos pues se convirtió en costumbre que los integrantes de las corporaciones públicas y los funcionarios municipales, departamentales y nacionales creyeran que era de su obligación ‘pagar’ con favores oficiales los apoyos recibidos en dinero o en especie.Para que haya verdadera democracia deben existir partidos fuertes, con estatutos que se cumplan, con miembros carnetizados, y con aportes de todos ellos, que les garantice la libertad frente a los poderes establecidos.De allí la gran importancia que tienen entidades como el Fondo Liberal del Valle que ahora el Partido pretende resucitar. Fue tan fervorosa la acogida que los liberales dieron a ese empeño que se logró comprar una magnífica sede en el barrio San Fernando cerca al Parque del Perro. Con la crisis que sufrió el liberalismo, la casa se dio en préstamo a un tercero y ahora, con mucha dificultad, fue recuperada, pagando una gruesa suma de impuestos municipales que la tenedora debió cancelar y no lo hizo, llegando al punto de que el inmueble iba a ser rematado.El 3 de los corrientes se celebró la reapertura de la sede y allí estuvieron acompañando al doctor Balcázar Monzón todos los dirigentes liberales vallecaucanos, sin excepción, demostrando la unidad fecunda que tiene hoy el partido y que le augura grandes triunfos en el inmediato futuro. He propuesto que en esa casa, de noble estirpe liberal, funcionen los directorios de la colectividad, el departamental y el municipal de Cali, ambos ahora sin sedes propias. Desde luego los directorios que allí operen serán los que sigan las orientaciones de la Dirección Nacional Liberal. Como la amplitud lo permite, se puede acondicionar un sitio para conferencias.El Partido debe especial gratitud al doctor Luis Ignacio Daza quien sin temblarle la mano canceló los impuestos prediales que por años, siendo de su cargo, dejo de pagar la persona a quien se le cedió el inmueble, y ahora se está recogiendo un dinero para sufragar los gastos que demande el enlucimiento. Igualmente a James Gómez Hernández quien fue el artífice de la nutrida asistencia al acto de reapertura.En buena hora se reabre la sede pues el liberalismo regional está despertando de su letargo y se le ve interés en recuperar la pujanza de otras épocas. Vamos a hacer fuerte presencia en las elecciones de octubre. Para el doctor Balcázar, jefe liberal de siempre, mi reconocimiento pues a él se debe la creación del Fondo y ahora su restablecimiento.

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