Diálogo en el parque 6

Diálogo en el parque 6

Octubre 15, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

- Ole, vos Jorge, te noté alicaído en tu última columna por la poca importancia que los colombianos dieron al acuerdo que las Farc y el Gobierno suscribieron en La Habana el 23 de septiembre sobre la creación del Tribunal Especial de Paz que pondrá en ejecución la justicia transicional a la cual se someterán los autores de delitos cometidos en los años del conflicto.- Sí, más que alicaído, perplejo porque no me cabe en la cabeza que luego de 50 años de guerra con ese grupo insurgente, se llega al punto más difícil de la negociación, y a la gente le importó un pito. Ese día era para marcar con piedra blanca, como hacían los griegos para celebrar un fausto acontecimiento.- ¿Y a que causas atribuyes esa conducta?- Hay varias respuestas a esa inquietud. La primera es que la mayoría de los colombianos ven la violencia guerrillera como algo lejano, que no la toca de cerca. Eso es por allá lejos, piensan en medio de su estolidez.- Pero los viejos como tú y yo, que vivimos en la juventud esa violencia atroz que hubo en Tuluá, tenemos un criterio diferente, y anhelamos que no se vuelva a dar.- Claro, pero es que los que llegamos a este escenario actual vamos siendo los menos. Ambos vimos en vivo y en directo el accionar de los bandidos en estas mismas calles que ahora transitamos. Aquí cerca de esta banca del Parque Boyacá cayó asesinado Jorge Sanclemente, la primera víctima que yo recuerde, y la lista es larga.- ¿Pero vos creés que algo influye la cantaleta diaria de Álvaro Uribe trinando contra el proceso de paz con la ayuda del Procurador?- Desde luego, esa es la peor influencia negativa porque Uribe perversamente ha hecho creer a quienes le siguen que eso de la paz es un asunto particular del ‘traidor’ Santos con los criminales de ‘lafar’, como él las denomina. Y, naturalmente, cuenta con el aval de Ordóñez, que ha hecho del Ministerio Público una agencia política para entorpecer el proceso.- Sí, es increíble. Lo que me aterra es que el expresidente suelta unas mentiras descomunales, y cuando se le demuestra que está faltando a la verdad, calla como ostra, como cuando dijo que el helicóptero de la Fuerza Aérea había sido derribado por la guerrilla. Al probar el Gobierno que se trató de un accidente, no tuvo la entereza de retractarse. ¿Hasta cuándo le durará el vapor?- Afuera va quedando solo. Obama, el Papa, los grandes líderes del mundo apoyan el proceso. Pero aquí adentro, la retórica falsa de Uribe hace mucho daño. Hay que oír las barbaridades que dicen sus áulicos en las reuniones sociales. Pareciera que no fueran colombianos sino habitantes de la galaxia exterior.- ¿Cómo le irá en las elecciones próximas?- Mal. Medellín aparte, no creo que alcance ninguna alcaldía ni gobernación importantes. Ese será el principio del fin porque opinión sin gobierno no sirve.- ¿Ves posibilidad de que se logre la paz de Uribe y Santos?- Difícil pero no imposible. Hay que pedirle a Francisco -no Pacho Santos sino el Sumo Pontífice- que intervenga. Y a la doctora Arango que le doble la dosis de gotas tranquilizantes.- Colombia está en deuda con los negociadores del Gobierno que durante tres años tuvieron que soportar a los cansones de las Farc.- Deuda grande. Mi candidato a la Presidencia en 2018 es Humberto de la Calle Lombana. A su inteligencia y a su capacidad de tolerancia se debe que la paz esté cerca.- Bueno Jorge, nos vemos el 23 de marzo.

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