Diálogo en el parque 10

Diálogo en el parque 10

Noviembre 03, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

-Ole vos Jorge, ¿te dio muy duro el resultado del plebiscito en el que el Sí, por el que tanto trabajaste, fue derrotado?-Desde luego que fue duro, no por ser un resultado electoral contrario al que yo esperaba, sino porque lo asumí como una verdadera desgracia nacional, como si fueran pocas las que nos deparó el destino.-¿Así de grave es la vaina?-Claro. Porque allí quedó demostrado que lo que pretenden los que votaron No, es lo que ya sucedió: que el Acuerdo de La Habana suscrito luego en Cartagena por el presidente Santos y Timochenko, se viniera al piso, como lo había pronosticado Humberto de la Calle.-Pero me parece que hay la intención de levantarlo del suelo y llegar pronto a una solución que satisfaga a las tres partes, porque ahora hay un actor nuevo: el uribismo.-Yo no creo que toda esa gente que votó No sea uribista pues allí hubo una mezcolanza de odio a Santos, de odio a la guerrilla, de miedo a las Farc y otra serie de factores que surgen de las mentiras que el senador Uribe y su cauda hicieron correr de manera irresponsable o, por lo menos, sin respeto por la ética política.-Pienso que muchos deben estar arrepentidos de semejante lío en que metieron a Colombia.-Tremendo lío. Además quedamos como la jeta de las bestias ante la comunidad internacional – el Papa incluido – que no entiende que haya un pueblo en el mundo que prefiera la incertidumbre de una guerra sin fin a una paz lograda tras cuatro años de difíciles conversaciones en Cuba.-A veces creo que Uribe se ganó el tigre en una rifa, pues la responsabilidad de lo que sobrevenga para el país es suya, porque él fue la causa eficiente de que se derrumbara el Acuerdo. ¿Si tú fueras él, qué harías?-Te ruego no ponerme en los zapatos de tan insigne prócer, pero le insinuaría que no asuma posiciones extremas porque ni él ni Santos pueden salirles a las Farc con que al pacto haya que introducirle cárcel para los comandantes y no elegibilidad política.-Los otros puntos, ¿crees que pueden ser aceptados?-Sí creo. En este país que nada en un turbulento mar de decretos, leyes, incisos y parágrafos, poco es lo que afecta el resto del convenio.-¿Y si Uribe y los suyos se cierran a la banda de no aceptar nada distinto de lo que están exigiendo, qué sucede?-Nada. De acuerdo con el pronunciamiento de la Corte Constitucional, al ser negada la pregunta del plebiscito, el presidente Santos conserva todas sus facultades constitucionales y legales para suscribir el nuevo Acuerdo, y en eso se está trabajando.-Y los otros del No, Pastrana y Martha Lucía Ramírez, ¿qué pitos tocan?-Pues ahí van acercándose, porque quedar fuera de la foto de la paz es el harakiri político.-¿Y qué hacemos con Uribe?-Cada quien forja su destino, incluido el político. Uribe continuará en lo suyo, y Colombia saldrá adelante. Les deseo buen suerte a él y a sus 'buenos muchachos'.-Hacía rato que la cosa política no estaba tan apasionante ni tan candente como está hoy pues cada 24 horas cambia el escenario, y hasta los mismos actores.-Tienes razón. En tantos años como observador del panorama político jamás había presenciado algo más interesante.-¿Y cómo ves a Santos?-A mi juicio creció su figura de estadista pues ha convertido la catástrofe del plebiscito en una nueva oportunidad para que los colombianos nos reencontremos alrededor de la negociación con las Farc.

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