Destino: Cañaveralejo

Destino: Cañaveralejo

Diciembre 23, 2010 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

El próximo sábado con la novillada, se abre la temporada taurina 2010-2011, y no vacilo para asegurar que pocas veces ha habido en Cali unos carteles tan bien rematados como los que presenta a la afición la Fundación Plaza de Toros de Cali, responsable del espectáculo en Cañaveralejo.Porque si bien es cierto que por la arena del hermoso coso caleño han desfilado los más grandes de la torería desde 1957 cuando se inauguró la plaza, jamás se conformaron ternas tan atractivas como las que logró Eduardo Estela Garrido, presidente de la Fundación, en esta ocasión.Dudo mucho que en Madrid, o en Sevilla, o en México, o en Quito, pueda verse en una misma tarde un cartel tan fino y compacto como los varios que logró la empresa local, y que admirarán los aficionados a partir del día de Navidad.Manuel Jesús ‘El Cid’, Daniel Luque, El Juli, Cayetano Rivera, Curro Díaz, Iván García, Víctor Puerto, Antonio Ferrera y Andy Cartagena conforman la embajada española. Entre los diestros colombianos destaca Luis Bolívar, sin duda el digno sucesor de César Rincón en el trono de la torería criolla. Con él sus compatriotas Guerrita Chico, Cristóbal Pardo, Santiago Naranjo –que tomará la alternativa-, Paco Perlaza, Pepe Manrique, José Fernando Álzate y Juan Solanilla, que se romperán el pecho para poner en alto el tricolor patrio.La Fundación ha querido obsequiarle a Cali estos carteles de lujo para celebrar con ellos los 40 años de existencia, transcurridos desde 1970 cuando varios aficionados, con el gobernador Marino Renjifo a la cabeza, consideraron conveniente crear un ente que recibiera las utilidades que dejaba el espectáculo, para invertirlas en obras de contenido social. Es así como se han levantado hospitales y se han ayudado a otros centros de salud con largueza. No hay obra social a la que la Fundación haya negado su apoyo.Infortunadamente las utilidades se volvieron magras pues el descenso en la venta de boletería causó serios tropiezos a las finanzas de la empresa, desde cuando se perdió la cultura de la compra de abonos pues la gente hoy espera que llegue la temporada para adquirir boletería suelta, creando gravísimo problema presupuestal pues nunca se sabe con qué fondo se cuenta para la contratación de toreros y demás gastos que demanda la fiesta.No obstante esas precarias condiciones, la Fundación celebra la efeméride y orgullosa muestra lo que ha hecho en un libro que recoge esa historia, y que deja para la posteridad el recuento de su actividad y de su compromiso con la comunidad.Tengo que decirles a mis amigos aficionados que leen esta columna que están en la obligación de asistir a Cañaveralejo a partir del sábado para decirle a Colombia que Cali vuelve a ser el epicentro del gran suceso taurino de América, y para decirle al mundo del toro hispanoparlante que esa bella tradición está viva entre nosotros y que por eso, desafiando tanta ave agorera de desastres, ahí está la Fundación cumpliendo con lo suyo.Que la afición también cumpla y colme los tendidos de la hermosa copa champañera. Cañaveralejo es el destino en este diciembre.

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