Desarrollo del Valle

Enero 26, 2012 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Como los vallecaucanos podemos esperar poco del Gobierno seccional que se instaló el 1 de enero, dadas la mediocridad del gabinete y la incompetencia del Mandatario que fue incapaz de leer a derechas el discurso de posesión, a todas luces redactado por otro -el ‘ghost writer’, que le dicen los gringos al que escribe los discursos de los presidentes-, pienso que el sector privado debe acometer las gestiones para propender al desarrollo del Valle, tan decaído en los últimos años.Es indudable que el Departamento ha venido de capa caída y el otrora pujante Valle del Cauca es un ente lleno de falencias y muy atrás de otras regiones que tuvieron la suerte de contar con gobernantes más interesados en el progreso que en incrementar sus intereses particulares, que lo convirtieron en un feudo político, tal como queda demostrado con la elección del señor Useche.En este orden de ideas juzgo que entidades serias como las Cámaras de Comercio de Cali, Palmira, Buga, Tuluá, Cartago y Buenaventura; el Comité Empresarial; Camacol; la Cámara de Infraestructura; la Unidad de Acción Vallecaucana; Fenalco; la Sociedad de Agricultores y Ganaderos; Asocaña; Cenicaña; Tecnicaña; Procaña; Comité de Cafeteros, y desde luego lo que puedan aportar la CVC y los gobiernos municipales, que con el Ciat, el ICA, la Facultad de Agronomía de Palmira, el Sena y las diversas universidades localizadas en el departamento, pueden lograr unidad de criterios para definir las necesidades y prioridades con temario único: el desarrollo del Valle del Cauca.Para ese programa de desarrollo regional hay que visualizar primero los problemas más apremiantes, abriendo con el de mayor impacto social, el desempleo, pues con una gran población sin fuente de ingreso laboral, se crea un caldo de cultivo delincuencial tremendo.Luego está el asunto de la infraestructura, y allí surge, necesariamente, el tema de Buenaventura que requiere una mejora sustancial de su capacidad portuaria, y el dragado de la bahía, naturalmente insistiendo ante el Gobierno central para la pronta terminación de la doble calzada, y, también, el rescate del ferrocarril que ayuda a la descongestión de mercaderías, tanto de exportación como de importación.Viene a mi recuerdo el “chicle” que mantuvo siempre mi padre para que se construyera una nueva vía que conecte el Valle con Tolima, para acercar a Bogotá. Hay varias propuestas, cualquiera que se escoja sirve para eludir el difícil tramo de la línea Armenia – Ibagué, que con cualquier aguacero se causan derrumbes.Con los recursos que tiene el Valle, con su potencial agrícola y su largo piedemonte en dos cordilleras, y si se da un manejo honrado a las regalías que va a recibir pronto, es mucho lo que se puede lograr para conseguir un desarrollo sostenible que permita el crecimiento grande de su economía.Ojalá el señor Useche entienda que los ojos de sus coterráneos están puestos en él, y actúe más como buen vallecaucano que como eficiente servidor de los responsables de su triunfo, aún discutido. Y que su gobierno, mientras dure, estimule esta iniciativa para que el departamento sea uno de los pilares de los diversos tratados de libre comercio, que abrirán las puertas de un mercado inmenso.Amanecerá y veremos si todas las entidades citadas en esta columna se deciden a obrar de consuno para ese alto propósito de sacar adelante el Valle del Cauca.

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