Cali precursora

Febrero 19, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Palabras en la presentación del libro Cali Precursora del doctor Armando Barona Mesa.Hace 50 años conocí a Armando Barona, y va de cuento: luego de dejar el cargo de Alcalde de Tuluá, estaba dedicado a la profesión de abogado, con algún éxito pues todos mis paisanos me conocían o eran amigos de mi familia. Un día supe que el eminente penalista Carlos Holmes Trujillo -favor no confundirlo con el hijo- había fundado una disidencia del liberalismo oficialista -Movimiento de Revitalización Liberal- que tenía como propósito enfrentar a quienes manejaban los hilos del partido en el Valle.Me entusiasmó ese proyecto y cursé mensaje de apoyo al doctor Trujillo. Pocos días después llegó a mi bufete tulueño un joven caballero -Armando Barona Mesa- cuyo nombre ya sonaba en el foro caleño como distinguido cultor del Derecho Penal. Charlamos de política y sin más preámbulo dijo que era embajador de Carlos Holmes para invitarme a hacer parte del nuevo movimiento rojo. No vacilé en aceptar y a poco andar, Barona, Álvaro Hernán Ibarra, Leonardo César Tafur y yo nos convertimos en una especie de estado mayor del rebelde líder.Jamás olvidaré que por esos días -30 de junio de 1965- falleció mi padre Federico Restrepo White, y el movimiento holmista dispuso que Armando Barona lo representara en el sepelio, y pronunció hermosa oración fúnebre.En las elecciones inmediatas para Congreso, Trujillo alcanzó curul en el Senado, Néstor Urbano Tenorio y yo llegamos a la Cámara, Ibarra y Tafur ingresaron, respectivamente, a la Asamblea Departamental y al Concejo de Cali. Barona era por decirlo así el ideólogo del movimiento y posteriormente ocupó cargos importantes en el ejecutivo y fue sobresaliente miembro del cuerpo diplomático en Varsovia.Por lo anterior, he tenido el privilegio de estar cerca del periplo vital de Armando, y es verdaderamente asombrosa la estela que deja su tránsito en las diversas actividades por él emprendidas.Prestigioso penalista, sus conocimientos jurídicos son apreciados por una vasta clientela por sus triunfos en los estrados judiciales. Pero el campo que más aprecio es su creación literaria, que le ha permitido publicar en prosa y en verso obras de alto valor.Con dominio pleno del idioma, es un placer leer sus textos de historia como ese polémico sobre el asesinato de Sucre, que levantó inmensa polvorera entre los admiradores del general José María Obando.Poeta de alto coturno, tiene poesías que enaltecen el Parnaso colombiano pues corren parejas con las salidas de las plumas de los mejores aedas nacionales.Ahora aparece el libro que nos congrega esta noche -Cali Precursora- que testimonia el papel protagónico de esta amada ciudad en la independencia de nuestra patria, cuya gesta antecede al Grito del 20 de julio de 1810, y destaca el sitio de honor que en el procerato criollo ocupa Joaquín de Cayzedo y Cuero, cuya estatua eterniza en bronce su figura de héroe, que exorna nuestra plaza principal.Felicitaciones al señor gobernador, Ubeimar Delgado, al señor alcalde, Rodrigo Guerrero, y a Comfenalco por haber patrocinado la edición de este libro que debe estar en la biblioteca de todos los que queremos a Cali, los que aquí nacieron y los que fuimos acogidos con tanta generosidad por este “sueño atravesado por un río “, como cantó Eduardo Carranza.

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