Bochornoso

Marzo 01, 2012 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Me parece bochornoso el espectáculo que está montando el expresidente Uribe en su conato de minar las bases del gobierno del presidente Santos, a quien no perdona que haya vuelto por sus ancestros políticos para adelantar un programa de clara estirpe liberal, apoyado en una votación que sobrepasó los nueve millones de sufragios. Y ni modo de decir que le quebró los huevos, pues Santos mantiene las líneas de la seguridad, de la confianza inversionista y de la cohesión social.Si bien es cierto que la guerrilla, a pesar de los golpes recibidos en el último año, ha apelado a sus conocidos métodos intimidatorios de las bombas contra la población civil que, obviamente, causan desasosiego, Santos y la cúpula militar han hecho lo que está a su alcance para contrarrestar la embestida violenta de ese grupo que está anclado en el pasado y no quiere entender que los colombianos -sus compatriotas- queremos vivir en paz y que estamos hastiados de una confrontación que no lleva a ninguna parte como no sean tragedias como las que arrojan las cifras de civiles, soldados, policías y guerrilleros muertos o heridos.Nadie gana con ese estado de violencia en que tiene sumido al país, y creo que ha llegado la hora de intentar un diálogo serio y constructivo, desde luego si los comandantes rebeldes ven más allá de sus narices y están dispuestos a cesar en su accionar terrorista para que Santos pueda convencer a la sociedad civil que hay que hacer sacrificios para alcanzar la paz que todos anhelamos.Le pido a Dios que me dé vida para gozar de una Colombia como la que disfruté en mis años mozos, cuando campos y ciudades eran sitios tranquilos en los que se podía convivir y trabajar.Pero lo que sí está muy mal es que una persona que alcanzó la más alta dignidad que confiere nuestra democracia ande despotricando contra el Gobierno y, más concretamente, contra la administración de Justicia por el hecho de que varios de sus conmilitones estén en calzas prietas explicando circunstancias que los investigadores consideran encasilladas en el Código Penal.Quiero creer que Luis Carlos Restrepo no es un bandido capaz de cometer tres de los delitos que se le imputan. Pero el cuarto, el de la falsa desmovilización del Bloque ‘Cacica La Gaitana’ sí tiene ribetes de verosimilitud, pues es imposible que un profesional avezado y con conocimientos profundos, como psiquiatra que es, de la conducta humana no se diera cuenta de la farsa que ante sus ojos se escenificó para meter como desmovilizados a varios delincuentes.Aceptemos, en gracia de discusión, que le metieron gato por liebre. Pero debe atender el llamado de la Fiscalía para que ofrezca cuenta y razón de su conducta y no limitarse a aparecer como perseguido político, que de eso no tiene ni un pelo de su blanca barba.Ojalá viniese voluntariamente a demostrar su inocencia, y no traído a la fuerza. Y que no siga hablando de asilarse, pues ese es un derecho para perseguidos políticos como Haya de la Torre en tiempos de Odría y Alan García cuando Fujimori en el Perú. Pero ni Restrepo ni María del Pilar Hurtado son perseguidos políticos. Simplemente han sido llamados por la Justicia colombiana para que digan lo que saben en las investigaciones que adelanta la Fiscalía.Uribe -patrón de ambos- debería aconsejarlos mejor en lugar de estar fomentando en ellos la desobediencia civil.

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