Becas

Marzo 26, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Ya estoy acostumbrado a las insolencias de los uribistas, incluidas las de algunos sedicentes amigos, que no pierden la ocasión para lanzarme una pulla por lo que escribo para esta columna sobre la actividad pública del expresidente Álvaro Uribe. Mi mujer, de ánimo sereno y conciliador, me alecciona para que no replique ningún comentario político que surja en la reunión a la que vamos. Yo, que con la edad me he vuelto tranquilo, sigo el consejo.Los peores ‘vainazos’ salen de las señoras -mientras más alto su estrato, más agresivas, y más torpes-. Con cada cañonazo, mi mujer se preocupa, pero sabe que yo, obediente, “como callado”.En uno de los pocos convites a los que asistimos, alguien comentó la bondad de la iniciativa del Gobierno de Juan Manuel Santos de otorgar 10.000 becas en las 33 mejor acreditadas universidades del país, a las que accederían otros tantos bachilleres de escasos recursos, afiliados al Sisben.Ese comentario hizo saltar del asiento a una linajuda dama, que secando con primor los labios para no correr el ‘rouge’, no vaciló en decir que “esas tales becas son otra mentira de Santos”, y por ahí siguió la retahíla de la entrega de Colombia al ‘castrochavismo’ a través de las Farc, que se apoderarán de toda la riqueza nacional, incluido el patrimonio de la furiosa contestataria, que quedará, según ella, en la calle, gracias a De la Calle.Cuando se calmó, tuve el coraje de tomar la palabra, a pesar del suave pellizco de mi mujer en el muslo, que sin necesidad de tener el decodificador que Alan Turing inventó para descifrar los mensajes de la Armada nazi, entendí perfectamente su deseo de que no abriera la boca.Pero no obedecí, y respirando profundamente las diez veces que recomienda mi amigo Gonzalo Gallo, hablé así, “con inspirado acento”:No son 10.000 sino 10.080 becas las que componen el programa oficial ‘Ser pilo paga’, con la meta de ofrecer 40.000 en 2018, al concluir la administración Santos, con un costo de 150 mil millones de pesos en este año pues los estudiantes escogidos reciben un crédito beca, más auxilio de manutención de 1 a 5 salarios mínimos mensuales por semestre. Quien termine su carrera no tendrá que pagar nada pero quien deserte responderá a título personal por el dinero que le prestaron. El programa ya entró a funcionar en todo el país, siendo La Salle y la Universidad del Norte las que más jóvenes admitieron, 1.106 la primera y 1.094 la segunda. Dato significativo es que a la Universidad de los Andes, la más prestigiosa de Colombia, ingresaron 624 estudiantes a diversas carreras. En las del Valle del Cauca admitieron 982 muchachos. Bogotá, Antioquia y Atlántico son las regiones mayormente preferidas por los beneficiarios del programa. Las carreras más atractivas para los ‘pilos’ son las ingenierías Civil, Industrial y de Sistemas.Entonces, no hay tal mentira del Presidente. Lo que hay es una verdadera revolución en materia educativa pues la posibilidad de tener 10.080 -y 40.000 más adelante- profesionales en diversas áreas del conocimiento, pone a Colombia en posición privilegiada de cara al futuro. “He dicho”, como concluían sus discursos de plaza pública los políticos de comienzos del siglo pasado.La dama en cuestión alzó la fina copa de champaña, respingó por las burbujas la bien retocada nariz que acusaba la costosa cirugía plástica, y no volvió a musitar palabra en toda la noche.

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