Adiós, presidente Obama

Adiós, presidente Obama

Enero 19, 2017 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

“Camina como bailaba Fred Astaire”, dijo en acertada frase Silvia Lemus, esposa de Carlos Fuentes. Es posible que quienes no vieron danzar al célebre artista norteamericano nada les diga esa comparación, pero quienes tuvimos la fortuna de ver a Astaire en esas bellas películas musicales de la mitad del Siglo XX, comprendemos que lo que quiso expresar la cónyuge del inmenso escritor mexicano es que este hombre afronorteamericano es la expresión total de la elegancia, del porte, de la mayestática figura de gran líder que mostró en todas sus actuaciones públicas -y hasta en las privadas- Barack Obama.Mañana el presidente Obama sale de la Casa Blanca y los demócratas del mundo entero sentiremos un tremendo vacío pues pocas veces se había visto un mandatario norteamericano que con el poder gigantesco en sus manos no mostrara jamás un gesto de arrogancia ni de altivez similar a los que exhiben algunos del Olimpo de la política universal.Nunca le vi una actitud desafiante, ni siquiera cuando era blanco de las feroces arremetidas de los líderes republicanos quienes también -como los de la caverna criolla- pretendieron “hacer invivible la República”. A pesar de tener en el Capitolio de Washington una beligerante oposición -por negro, por liberal, por inteligente- nunca se salió de sus casillas y respondía los agravios con un discurso demoledor que dejaba a sus críticos sin respuesta posible.Jugó sus restos en las dos elecciones presidenciales -2008 y 2012- en las que recibió toda suerte de infamias como aquella perversa de que no había nacido en Estados Unidos; y una peor: la de que era musulmán por su nombre y apellido extraños que no les parecían a sus adversarios ‘made in USA’. Pero se impusieron sus opiniones sobre lo que él concebía como el gobierno que requerían sus compatriotas en una época convulsionada como la que vivieron en la crisis económica de 2008, la peor desde la Gran Depresión de 1930.Llega Donald Trump a la Casa Blanca y la humanidad entera -la que gime y la que goza- está inquieta pues el desconocimiento del nuevo presidente gringo en el manejo de los asuntos públicos es abismal y su imprudencia da grima. Pienso que los contrapesos que tiene el presidente del más poderoso país de la Tierra evitarán los desmanes que anunció en la campaña. Pero este boquisuelto tiene el Congreso a su favor y una Corte Suprema de Justicia de mayoría conservadora, que seguramente aprobarán lo que este improvisado presidente haga en la Oficina Oval.De entrada, Trump por decreto ejecutivo echará para atrás todos los programas de salud implementados por el presidente saliente que cubrían a más de 20 millones de personas. El avance en las relaciones con Cuba será paralizado y los cambios favorables que ya se notan en la economía isleña irán al tarro de la basura. Los tratados de libre comercio de Estados Unidos con varios países serán abolidos. Y que tiemblen los inmigrantes ilegales.Tengo en mi oficina de abogado una fotografía del presidente Obama, y allí permanecerá en homenaje al máximo líder liberal de este siglo. Los colombianos que tenemos una ideología similar a la suya debemos ver en Barack Obama el ejemplo a seguir para ejercer la política con tolerancia, con las necesidades populares en el primer lugar de la agenda, teniendo a la paz de Colombia como programa principal.Va a hacer falta Obama. El mundo sentirá su ausencia.

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