2017

Enero 05, 2017 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Pese a tantos nubarrones que se ciernen sobre Colombia, con gente que se deja arrastrar por el exaltado que pretende echar por tierra todo lo que se ha logrado en bien del país, sigo siendo optimista pues es visible el cambio que se logró con la recuperación de la tranquilidad en tantas zonas afectadas por las Farc en sus 52 años de violencia con todas sus manifestaciones, que juzgo que los enceguecidos seguidores del contumaz opositor terminarán apostándole a la finalización plena del conflicto.Colombia este año recibirá un buen flujo de inversión extranjera directa porque la paz conseguida ha hecho volver los ojos de empresarios foráneos para establecer aquí sus negocios, que moverán la economía y, desde luego, incrementarán el empleo.El turismo, que ya viene creciendo a alta tasa en vastas regiones a las que nadie se atrevía a visitar, se convertirá en una de las principales fuentes de divisas, y si las cosas siguen como van, alcanzaremos la cifra de cinco millones de turistas este año, todos de alta capacidad de compra.Será este un año electoral pues en el primer semestre de 2018 elegiremos Cámara, Senado y Presidente de la República, por lo que ya encendieron motores las campañas. Quiera Dios que los bravucones de la política adelanten un debate sin pugnacidad, y pensando que el proceso de paz con las Farc debe culminar satisfactoriamente para que el Gobierno enfrente los otros grupos delincuenciales que aún azotan el país.Tengo esperanza de que el Valle y, especialmente su capital, continúen la buena senda que han trazado sus mandatarios. Dilian Francisca Toro cumple eficiente gestión en el Palacio de San Francisco pues la recuperación de la Industria de Licores es fundamental para el fisco departamental, y el resurgimiento del Hospital Evaristo García merece todo el respaldo de la ciudadanía. La gobernadora extiende su mandato en ambas márgenes del Cauca, y de veras se nota el resultado de su trabajo.Mucha gente habla pestes de Maurice Armitage, y yo disiento del severo juicio pues creo que es un buen alcalde, que fiel a su personalidad desarrolla una actividad gerencial, que a mí me parece digna de aplauso. Reconozco que el problema de movilidad ha empeorado pero también acepto que a Cali le sobran vehículos y le faltan calles, y eso no lo puede resolver Armitage como si fuera el Mago de Oz.La ciudad se ha embellecido porque se está prestando atención oficial a sus zonas verdes, y recuperado muchas vías, antes intransitables. Es posible que Maurice Amitage no obedezca al patrón que se tiene del alcalde tradicional, pero es un funcionario intentando dar lo mejor de sí a la ciudadanía que le confió el manejo del Municipio. Para decirlo sin rodeos yo que no lo voté me siento bien gobernado y con la certeza de que el alcalde y sus inmediatos colaboradores son garantía de que de las arcas municipales no saldrá un peso que no tenga justificación presupuestal.Que este 2017 sea un buen año para todos los colombianos, de todos los sexos -ya vamos en cinco, cuando en mi juventud eran solo dos-, de todos los partidos, de todas las razas y credos religiosos. Pensemos en los beneficios de la paz y unámonos todos en un abrazo simbólico, con afecto, con ánimo constructivo, con la mirada puesta en el porvenir de nuestros hijos y de nuestros nietos.Para todos mis lectores, los que están de acuerdo con lo que escribo y los que opinan diferente, un feliz año.

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