2014

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Enero 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Este año traerá para mí y para muchos de mis connacionales sucesos que serán motivo de alegría y de exaltación del sentimiento patriótico, especialmente para quienes somos liberales pues el partido, como el Ave Fénix, volverá a ser la primera fuerza política, como se comprobará el 9 de marzo en la elección de Congreso.La lista encabezada por Horacio Serpa será la más votada, y en ella aparecen figuras como Juan Manuel Galán, Viviane Morales, Luis Fernando Velasco, Sigifredo López, Guillermo Rivera, y otros de similares merecimientos.Me gusta la presencia de Uribe en el Capitolio porque allí tendrá recios contradictores para sus bravuconadas, al punto de creer que el canal televisivo del Congreso desplazará de las pantallas las cursis telenovelas para entretenernos con el pugilato intelectual que se desarrollará en el recinto donde se forjan las leyes. Será un “Congreso admirable”, como llamó Bolívar al de 1830. Ojalá que al ex presidente no se le salte el fusible cuando el senador Robledo rememore los turbios acontecimientos de su gobierno.Pasado el episodio marcial, vendrá el escogimiento de presidente el 25 de mayo, primera vuelta. Tengo por ahí guardada una alcancía, destinada a casar apuesta a que Juan Manuel Santos resultará triunfador y se posesionará, Dios mediante, el 7 de agosto, como resultado de la reelección. He buscado -como Diógenes al hombre honrado- un uribista dispuesto a aceptar el reto y no hallo “ni unito” como dijo el niño de la fábula de Pombo. Tanta alharaca, tanto triunfalismo, tanta pataleta, tanta mentira sobre los diálogos de La Habana, pero a la hora de arriesgar unos centavos, se escurren como los peces sorprendidos de “La casada infiel”. Se salvó el marrano de ser roto en pedazos para sacar las monedas.Así que Juan Manuel Santos tendrá la más alta votación y me atrevo a pronosticar que no habrá segunda vuelta, porque no tiene contendor. Es increíble que en el amplio universo de gente fanatizada por Uribe, este no haya escogido mejor candidato, con todo y reconocer que Óscar Iván Zuluaga es un gran señor, pero con una falta de carisma infinita, al punto de creer que el mediocre de Pachito hubiese alcanzado mejor resultado en la confrontación con su primo. Ya le pasará cuenta de cobro al supremo por la felonía de que fue víctima en la convención del Centro Democrático.Y en junio palpitarán los corazones de todos -ahí sí, uribistas, liberales, conservadores, polistas, progresistas, hasta el perro y el gato- cuando la Selección Nacional salte con la camiseta amarilla, que todos luciremos durante el campeonato, a las canchas brasileras en donde le corresponda defender la esperanza de todo un país que se siente representado por esos muchachos, que bajo las órdenes del personaje del año 2013, el profesor José Néstor Pékerman, harán lo posible por pasar a la última ronda. Qué tal que les suene la flauta y veamos a Falcao levantar la Copa que nos consagre campeones del mundo. Soñar no cuesta nada.Por último, se firmará el tratado de paz en La Habana, y los terribles guerrilleros de las Farc se desmovilizarán, dejarán las armas, y se reincorporarán a la sociedad civil. El proceso de reinserción y los demás aspectos del posconflicto serán difíciles, pero entonces sabremos la dimensión del amor que decimos tener por Colombia.Año feliz este 2014. Así lo deseo a todos mis lectores.

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