“Un grito por la vida”

“Un grito por la vida”

Septiembre 30, 2013 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

En boletín de prensa del 26 de septiembre; El Arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía dice: “Hago este grito por la vida; para propiciar un giro completo del Estado y los gobiernos que lo administran, hacia la construcción de condiciones antihomicidio y de protección al derecho a la vida, a la supervivencia legal, y a la participación económica en el trabajo, en la producción y bienestar interno de los colombianos todos”.Las declaraciones de miembros sobresalientes en la dirección de la iglesia han sido criticadas por considerar que se está interviniendo en política, no son justificadas, teniendo en cuenta que ésta es el arte de la expresión de la caridad: lo expresaba el Papa Francisco, diciendo que la política era sucia y que no veía por qué no había cristianos que con el evangelio la hiciesen para cambiarla.Cuando un representante de la Iglesia hace declaraciones públicas que parecen intervención en política lo está inspirando un anhelo auténtico de paz y reconciliación que hace parte de su deber espiritual y evangelizador al meter su grito en el contexto que vive en Cali y que no es ajena a la problemática nacional y al ambiente de las negociaciones de La Habana, está ejerciendo el arte de la caridad cristiana que es el Bien Común, el respeto por la vida, su dignidad, para poder vivir en paz y ese es el verdadero sentido de la política.“Necesitamos definirnos todos y producir grandes definiciones sociales y políticas”, eso es tener voluntad de acercarnos a la verdad para reconocer lo que la Iglesia estima como principio, las víctimas para que haya justicia y reparación por esto dice el señor Arzobispo en su grito: “Sentarnos a una mesa de diálogo, reconociendo nuestra cuota real y objetiva en la generación de este tejido de muerte, de este asociarse para participar en la guerra y para imponer el poder económico por encima del derecho a la vida y la paz” y así responde a esa acusación que en agosto desde La Habana hacía “Catatumbo” al reconocer que ellos también eran victimarios: “también deberían mostrar arrepentimiento y presentar disculpas los partidos políticos de derecha, los expresidentes, así como los gobiernos de EE. UU., Israel y algunos europeos. “Ni la Iglesia católica puede eludir sus culpas”.“Transformar el proceso electoral que se avecina en una pieza del proceso nacional de paz”. Necesitamos provocar grandes definiciones sociales y políticas. En otra Homilía el Papa Francisco decía que las cualidades que debe tener un verdadero político son: El servicio y la humildad; servicio para entregarse con amor y amar a sus gobernados y la Humildad para abrirse a la escucha y así poder remediar las necesidades que aquejan a las mayorías; si queremos transformar el proceso electoral escojamos gente limpia, honesta, servicial para que ejerza el verdadero sentido de la Caridad; BIEN COMÚN, la política y así ella será un grito y una lucha por la vida.

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