Se necesita materia prima

Enero 23, 2017 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

En este comienzo del 2017, me han llegado escritos interesantes y quiero tomar ideas de uno que tiene que ver con el encabezado de mi opinión en el día de hoy: “Se necesita materia prima para construir un nu evo país”, sí, yo le agregaría y también para el mundo.La queja de quienes van camino a la reintegración de la familia colombiana por la firma del acuerdo de La Habana, es que sus campamentos no están listos: mínimas comodidades, agua, luz, cocina, alimentos y un lugar especial de intimidad para visitas familiares, etc. Dicen querer la paz y están dispuestos a dar todo por ella. Me hago una sola pregunta, los que hoy exigen esas condiciones para la paz: ¿Cuando secuestraban a tanta gente y la enjaulaban en cercas de púas, y amarrados los obligaban a hacer sus necesidades, rompiendo todo derecho a la dignidad humana, y ante los reclamos por pruebas de supervivencia, lo hacían de la misma manera que hoy le exigen a ese pueblo, lo que ellos le negaron?Muchas veces lo decimos, que no podemos ignorar la historia para poder construir el presente y proyectarnos al futuro, porque podemos colocar todo lo que construyamos en bases de arenas movedizas. Por supuesto que de acuerdo con el mensaje para la jornada 50 mundial por la paz, debemos pensar y actuar la política activa de la no violencia, en todo, pero ello no nos lleva a pasar por encima de los sentimientos, sufrimientos y dolores de las víctimas, con las imprudencias y desmanes de quienes solo demuestran indiferencia ante lo acontecido.Precisamente, teniendo la noticia del fallecimiento el 9 de enero del sociólogo, filósofo y pensador polaco Zigmunt Bauman, vuelvo al título con el cual inicio la reflexión de hoy, cuando en su última producción en compañía de Leonidas Donskis analiza la ceguera moral que define nuestras sociedades a partir del concepto de adiáfora: el acto de situar ciertos actos o categorías de los seres humanos fuera del universo de evaluaciones y obligaciones morales. Precisamente a partir de este concepto nos quiere demostrar la actitud de indiferencia e insensibilidad a lo que acontece en el mundo, pareciera que se está entumeciendo la conciencia moral.El eslogan de un programa de farándula dice: “Quien no aparece aquí, no existe”, es el reflejo de nuestra sociedad, marcada por la banalización de la cultura y esclavizada por el consumismo. No tenemos tiempo para dedicarle a lo importante y corremos el grave riesgo de no importarnos lo de los demás. El Bien Común.El mal no está limitado al fin de la guerra solamente; el mal se está revelando hoy en día con más frecuencia en la cotidiana insensibilidad al sufrimiento de los demás, a comprenderlos, y sobretodo al desplazamiento de la mirada Ética; esta ceguera moral acecha con lo que estamos concibiendo como normalidad y en la trivialidad y banalidad de la vida cotidiana. Necesitamos materia prima para construir una Nueva Colombia.

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