‘Sangre de profeta’

Marzo 16, 2012 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Hoy 16 de marzo a las 10 de la mañana en la Catedral de San Pedro en Cali, se recordarán los 10 años del asesinato del arzobispo Isaías Duarte Cancino, cuando después de celebrar la Eucaristía en la parroquia del Buen Pastor en la que por el sacramento del matrimonio unió a más de 100 parejas; saliendo de la parroquia, fue alcanzado por los asesinos que de varios disparos casi a quemarropa, le quitaron la vida: eran aproximadamente las 8 y 20 de la noche de ese sábado.‘Sangre de profeta’ es el libro que trata después de 10 años de reflexión ante el golpe sufrido en la Iglesia de Cali por la muerte de su pastor de entregar una respuesta inteligible que surge al acercarse a la persona del ‘profeta’ que con su vida da respuesta al acontecer de una época que le toca vivir y en la que día a día va siendo llevado por la mano de Dios y aún con su asombro, va asumiendo la misión de encarnar la misericordia, el perdón y la paz a través de sus acciones y ejecutorias. Por eso dice: “Cuando contemplamos nuestra Patria y vemos cómo los colombianos le hemos dado la espalda a Dios, entendemos por qué carecemos de justicia, solidaridad y paz”.Plasma el padre Efraín Montoya Flórez una visión de los últimos 50 años de la vida, no sólo de Colombia sino el entorno político, social y religioso que le tocó vivir y del cual es hijo el arzobispo asesinado y hace que el lector caminando a la sombra del profeta inmolado, vaya reflexionando sobre la importancia del compromiso, la responsabilidad ciudadana y el ser creyente en la construcción de una Patria mejor para todos. Fueron proféticas sus palabras de hace 10 años en el comunicado que a nombre de los obispos de la provincia con motivo de las elecciones hacía llegar por medio de los párrocos a las gentes de buena voluntad al decir: “Los vallecaucanos estamos llamados a elegir personas honestas, con una hoja de vida limpia, que no hayan tenido ni tengan relación con el narcotráfico o hayan sido condenados por manejos deshonestos de los bienes del Estado. Es el momento de negarles el voto a personas que no dan las garantías éticas para representar honestamente a nuestro pueblo en las corporaciones públicas. A los candidatos que sean elegidos por el voto libre de sus conciudadanos les pedimos que tengan una sola preocupación: el bien común de nuestra región y de nuestro pueblo, especialmente de las personas más pobres y necesitadas. El mal ejemplo de los gobernantes que buscaron sus intereses egoístas por encima del Bien Común fue lo que hizo que la corrupción se generalizara en nuestra Patria”.Invito al lector y a las gentes de Bien, que al recordar a los 10 años la vida del pastor sacrificado, no nos quedemos en las celebraciones conmemorativas, que son sólo un despertar de la memoria, sino que al recorrer las páginas de este sabroso libro avivemos nuestra fe, nuestro espíritu de respeto por la vida, de lucha por la justicia y de compromiso de renovar nuestras instituciones y hacer ver la esperanza de que Colombia sí tiene futuro, si volvemos la mirada a Dios, aprovechando el tiempo de Gracia que en esta Cuaresma nos invita con la figura cimera del pastor a liderar procesos de liberación de toda esclavitud, como lo hizo en vida Isaías Duarte Cancino.

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