Recemos

Recemos

Septiembre 12, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

En el ‘Ángelus’ del 6 de septiembre, refiriéndose a la reunión de obispos de Venezuela y Colombia suscitada por la crisis de la frontera, el papa Francisco dijo: “Los Obispos se han reunido para examinar juntos la dolorosa situación que se ha creado en la frontera. Veo en este encuentro un signo de esperanza. Invito a todos, en particular a los amados pueblos venezolano y colombiano, a rezar para que, con un espíritu de solidaridad y fraternidad, se puedan superar las actuales dificultades”.La invitación a rezar del santo padre se debe entender como que seamos capaces de abrir un espacio a la espiritualidad, esto implica que no debemos dejar a los impulsos personales y a las emociones suscitadas por las ambiciones, las soluciones a las dificultades y objetivos que se proponen las personas y los pueblos en búsqueda de su dignidad y de su realización y que deben estar apoyadas por la lucha de los gobernantes para mantener la Justicia, la Verdad y en ello sobre todo el conseguir el bien común.Los pueblos quieren vivir en paz, pues es en esta situación que se puede desarrollar la vida en libertad y con dignidad; hoy se ha magnificado este deseo y el mundo se ha convertido en una aldea, en la cual la movilidad y transhumancia de los pueblos en la búsqueda de su bienestar y tranquilidad es reclamada como un derecho al trabajo, el progreso, la vida.Mientras en el mundo, la humanidad y los gobiernos se ven obligados a entrar en una reflexión en la cual se mire al otro como un ser humano y no se le discrimine, y cuando se ven como absurdos a los derechos y a la civilización y al sentido de humanidad las barreras y muros entre los pueblos o pequeños grupos, muy pocos líderes enceguecidos por la vanidad y el orgullo, regresan la historia ya vivida y rechazada por la civilización, para perseguir, expulsar, satanizar a grupos, pueblos o personas y satisfacer el sentido malsano de los xenófobos.La aceptación mundial del papa Francisco, que en menos de dos minutos agotó la boletería para su visita a EE.UU. en uno de sus actos, se ha dado precisamente por ese espíritu que le lleva en todos sus actos a hacer manifiesta la Misericordia de DIos, que se acerca al hombre más débil, para hacerle más fácil sus restauración, incorporación y sanación, como lo acaba de hacer con los dos decretos para hacer visible la misericordia de Dios en los hogares que han sufrido la ruptura del sacramento, como la petición a todas las instituciones de la Iglesia en Europa, para que abran sus casas por lo menos para recibir una familia de migrantes; ese es el sentido que debe tener la religiosidad de los pueblos, hacer visible el amor del Creador por medio del estilo de vida, siendo verdaderos ‘custodios’ de la creación.La misericordia es la que se aplica cuando se reza, se cree en un Dios que está pendiente de todos y ella va por encima de la justicia, que es la que hace al hombre se solidarizarse con su hermano y construir fraternidad; es lo que se espera de países hermanos como Colombia y Venezuela, de los que quieren la Paz y la convivencia fraterna de los pueblos.

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