Por los niños de Alepo

Por los niños de Alepo

Enero 06, 2017 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Cuántas imagenes más de niños como Omran, sentado en una ambulancia, cubierto de polvo y sangre, aturdido por un bombardeo sobre Alepo, necesitamos para indignarnos y pedir con fuerza activa y real a Siria para que cese la guerra. El mensaje del papa Francisco en el primer día del año 2017 nos pide poner en práctica la No violencia activa, como una verdadera política para la Paz.Insensibilidad; ¿qué les falta a las grandes naciones que se disputan el poder en la tierra para exigir y actuar con decisión a todos los responsables de este genocidio, al estilo de lo ocurrido en la muerte de los inocentes en tiempos de Herodes que por miedo a perder el poder llevó a tantos niños a semejante indolencia que como ayer podemos decir que se escucha el llanto de Raquel en Ramá por sus hijos que ya no viven? En Europa la crisis migratoria es sin precedentes aumentando el número de personas que arriesgan sus vidas para cruzar el mediterráneo buscando seguridad y huyendo de sus guerras y persecuciones.Más de un millón de personas llegan en botes, cruzando el mar desde Turquía hacia Grecia y el sur de Europa de los 10 países que producen el mayor número de migrantes, como Afganistán, Iraq, Siria y los niños representan el 31% de la totalidad, 3770 desaparecidos o muertos el año pasado. ¿Por qué los estados del Golfo no reciben refugiados?, ¿cuáles son esas razones?, ¿temor de recibir aliados o seguidores del régimen del gobernante Sirio, o por mantener la demografía? Mientras Alemania recibe 800.000, ¿por qué Estados Unidos no recibe más refugiados? ¿Cuál es la respuesta de Latinoamérica? Brasil parece que es la nación que más está recibiendo en calidad de asilados, más que algunos estados de Europa.Y la religión entra en el debate de la solución al problema. La islamización de Europa, continente cristiano, ha sido tomada por la política sobre todo por los partidos de derecha. Retomando el mensaje de la política de la no violencia activa para la construcción de la paz, en un mundo tan convulsionado y con problemas que reflejan la insensibilidad de los líderes de los países para resolver problemas tan sensibles de sentido de humanidad, es cuando podemos decir que cae en un momento muy especial la reflexión de su último libro ‘La ceguera moral’ del escritor y filósofo Zigmunt Bauman, cuando los pensantes de la tierra se plantean la manera de construir en un mundo como el actual la paz y presentar alternativas que nos permitan direccionar este proceso en una sociedad acostumbrada a la violencia. El libro en mención nos ofrece la oportunidad de redescubrir el sentido ético como alternativa ante una sociedad narcisista, egoísta, que ha llevado como resultante a la pérdida de la sensibilidad social, humana y nos sitúa en la esperanza de que en algún lugar aún existe una tierra diferente, capaz de oponerse a la pérdida de sentido, de criterio y, en última instancia a la ‘ceguera moral’.Así como ante tantas imágenes de los niños en la guerra de Siria, Afganistán, Iraq, que parecieran insensibilizar los límites sensoriales del alma humana, convertimos también en hechos sin importancia contra las víctimas las celebraciones, aunque sean para recibir el Año Nuevo a veedores con victimarios y aún militares y niños de la guerra, porque lo importante no es lo que se sienta, sino el fin aunque se quiebre el alma; el llanto de Raquel en Ramá es la no violencia activa para que volvamos a una paz con justicia y verdad, para que sea estable y duradera.

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