¿Para qué ganó el No?

Octubre 18, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

La ciudadanía está totalmente ajena a los intereses de las Farc, por eso la abstención del 63%, y la votación del 37% en donde una de las mitades superó por centésimas a la otra mitad. Pero si se hacen lecturas podemos empezar con que a la luz de las marchas y auscultando el sentir de los votantes todos en su mayoría , los del Sí y los del No, quieren y desean la Paz; pero muchos de los votantes no tuvieron tiempo de leer las 297 páginas del acuerdo, en el que los negociadores ocuparon casi seis años y pretendían que en cinco semanas en un documento bien enredado, lo conocieran y votaran en conciencia. No fue así: votaron por querer la paz y se creyeron que eso era lo que estaban votando, más que unos acuerdos, que no les conocieron y que de lado y lado informaron engañosamente, como así lo hacía creer la misma pregunta plebiscitaria.Si se hace una reflexión fría del resultado de las votaciones para refrendar el plebiscito, se encontrará que el país, los colombianos, si quieren la Paz y que por lo menos la mitad ganadora expresa que no la quiere de la manera que se encuentra en la agenda firmada por el Gobierno y los representantes de la guerrilla Farc-EP y que entre los que estaban por el Sí y votaron así, no lo hacían por la agenda como tal, sino por el deseo esperanzador de que al día siguiente se iniciara la paz como tal. Otros, los de los territorios que sufren y sufrieron la presencia guerrillera en toda su fuerza, no vieron otra posibilidad que el Sí para empezar a vivir sin el terror y el miedo de esta presencia armada en medio de sus vidas y creo, que muy pocos estaban convencidos de la favorabilidad del Sí en los acuerdos, porque o son afectos a las doctrinas que guiaron a los levantados en armas, o porque realmente los leyeron y entendieron que esos acuerdos son los que estructuran la Patria que ellos sueñan.Pero la pregunta es: ¿Y qué resultado tenía si ganaba el No?, porque el Presidente desde un comienzo se empeñó en que todo lo acordado no adquiría validez si no lo refrendaba el pueblo. Y la Corte Suprema al aprobar la realización del plebiscito, fija que solo es vinculante para el Presidente.De ganar el Sí, el Primer Mandatario podría vincular el Acuerdo Final a la Constitución Nacional, pero si los resultados son negativos -si llegara a ganar el no- ni el Presidente, ni ningún ente gubernamental, podría adicionar el acuerdo mediante un proyecto de ley o un acto legislativo.Por eso la respuesta de los jóvenes de las universidades, de los indígenas y del pueblo en general en las marchas es un grito, es la nueva palabra incorrupta, que no mezcla la politiquería ni los políticos incapaces de guiar nuestra patria por los caminos de la equidad, la justicia, la participación para excluir de las costumbres la corrupción que ha sido la base de todo lo que hoy tenemos y somos y por lo cual se está luchando y ellos con esas marchas lo están exigiendo para poder lograr una Colombia en Paz, para eso ganó el No.

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