‘No violencia’

Diciembre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Para el primer día del año 2017, como es costumbre a partir de Pablo VI, se dedicará el comienzo del año a una reflexión sobre la paz. El papa Francisco haciendo memoria de la idea que fundamentó la creación de la UE, ‘nunca más guerra’ y constatando no solo la segunda sino también la que denomina él como la tercera guerra mundial, las confrontaciones regionales pero generalizadas por todas partes del planeta, ha decidido tomar como tema para su jornada de paz en el primer día del 2017, lo que en la Iglesia y en el Vaticano hoy se denomina como ‘una política para la paz -‘La no violencia’.Es un método político que el Vaticano propone para superar los conflictos armados; si, la no violencia como un estilo político para la Paz, una no violencia que debe dar siempre la posibilidad del diálogo, una no violencia que debe arrancar como lo ha repetido muchas veces y en diversas ocasiones el santo padre, de la manera de informar, de no decir la verdad a medias, señalando el peligro de la desinformación que violenta la verdad de tal manera que lleva a la calumnia, la mentira, el chisme; para ello hay que desarmar los espíritus, porque es más peligrosa que el terrorismo y conduce no solo a la violencia, sino a la muerte.Es la posibilidad que nos debemos dar de reconocer cada vez más el derecho a la razón y no el de la fuerza, la amenaza, la intimidación, que solo es terrorismo y aprovechamiento del más fuerte, porque tiene a su lado el poder, contra los débiles que no tienen voz ni voto para defenderse: “Si los derechos y la igualdad de la dignidad de cada persona están protegidos sin discriminación y distinción, a continuación, la no violencia, entendida como un método político, puede constituir una forma realista para superar los conflictos armados”.Desde 1967 se ha iniciado esta jornada mundial de la paz o por la paz y este año sería el cuarto mensaje del pontificado de Francisco y que en su orden los ha dedicado a: la fraternidad, la trata de personas y a la superación de la indiferencia, como podemos ver en las tres anteriores, iniciando con el tema de Caín y Abel y la pregunta de Dios ante el asesinato de su hermano a Caín: ¿Dónde está tu hermano?, el repudiable crimen de trata de personas y en ellos los niños y para el trabajo o abuso sexual, llegando a la indiferencia de un mundo que lo permite y que pareciera aprobarlo con su silencio, marca no solo la raíz sino la práctica aberrante de la violencia producida por el desorden de la mente humana y sus egoísmos, cuando desobedece a la voluntad de Dios, o ignora su existencia, o trata de distanciarse de su idea para no implicarse en una moral de principios transcendentes o espirituales, aislando lo religioso de lo civil cayendo en la ‘diáfora’, palabra acuñada por el autor, para expresar como el entumecimiento de la conciencia, o insensibilidad ante lo que ocurre al mundo, parecido a aquello que decimos coloquialmente que nos da lo mismo ocho que ochenta. Es el acomodamiento a esta nueva era en que buscamos lo más fácil, lo cómodo, lo que no nos produzca problemas.La nueva política, o el nuevo estilo de hacerla, debe hacer aparecer la Paz como fruto de la solidaridad y la búsqueda del bien común, por encima de la violencia del ser humano que se niega a responder como Caín por el otro, por su hermano.

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