Modernidad líquida...

Julio 15, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

...Fragilidad humana. He empezado con esta frase que hace alusión al filósofo polaco del siglo pasado (1925) Zygmunt Bauman, quien además es sociólogo y ensayista con temas como la globalización, la nueva pobreza, el consumismo y su idea tema, que se encuentra siempre en todo su pensamiento: la convivencia con los otros. Y me remito también a nuestro astrónomo Germán Puerta, quien asegura que entramos a una era del compartir, de la comunitariedad, de la sociabilidad, del poner en común, para abandonar la del individualismo y del egoísmo. Precisamente todo esto me evocó la preocupación hace algunos días de nuestro editorialista al hablar de ‘Emergencia moral’. Por eso me permito transmitir la oración que en la sesión de inauguración del parlamento en Kansas proclamó el pastor Joe Wright:“Señor: venimos delante de ti este día para pedirte perdón y para pedir tu dirección. Sabemos que tu palabra dice: “Maldición a aquellos que llaman ‘bien’ lo que está ‘mal’ y es exactamente lo que hemos hecho. Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso ‘suerte’; hemos recompensado la pereza y la hemos llamado ‘ayuda social’.Hemos matado a nuestros hijos que aún no han nacido y lo hemos llamado ‘la libre elección’. Hemos abatido a nuestros condenados, nuestros enemigos y lo hemos llamado ‘justicia’.Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos, y lo hemos llamado ‘desarrollar su autoestima’. Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso ‘política’.Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino, y a eso lo hemos llamado ‘tener ambición’. Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado ‘libertad de expresión’.Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto le hemos llamado ‘obsoleto y pasado’. Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados. Amén”.Retomo la idea inicial al sentir la fragilidad en la que se encuentra el ser humano y entendiendo su denominada cultura líquida, que no es otra cosa que la sensación que transmite la figura de la maleabilidad, su ser amorfo, cambiante, precario, sobretodo, como lo afirma Bauman, en los vínculos humanos de una sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter de lo transitorio y volátil que da como resultado un amor flotante y sin responsabilidad hacia el otro, los otros.La emergencia moral que vive la sociedad actual ya es una constatación de los que analizan y piensan, como dice el foro ‘Patio de los gentiles’: “Ésta es la oportunidad del Patio de los gentiles: tomar nota de esta nueva situación. No se trata sólo de un ‘diálogo entre creyentes y no creyentes’. Se trata de plantear la cuestión del hombre, de reconocer lo que constituye su especificidad, que no es la de ser un súperanimal más poderoso que los demás, sino la de ser este receptáculo que acoge a toda criatura con amor, para devolverla, con la palabra, con la oración y con la poesía hacia su fuente misteriosa”.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad