El poder de las masas

El poder de las masas

Marzo 12, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Hay que preguntarle, tanto a sociólogos, antropólogos, aun a los psicólogos y en general a todos aquellos que trabajan con el fenómeno social humano, en sus manifestaciones, deseos, anhelos y frustraciones, sueños, desilusiones; como en un momento de sus vidas, canalizadas, direccionadas, manipuladas pueden presionar cambios y transformaciones en los Estados, o en las sociedades, que tienen el ingrediente de ser meramente emotivas y por tanto desenfrenadas y con finales violentos que pueden llevar a la desistitucionalización de una sociedad, de un País.El mero sentimiento, sin el equilibrio de la razón, no lleva a una buena aplicación justa, cuando se deben tomar medidas sociales que afecten el Bien Común. Populismo, demagogia, caudillismo, llevan en su interior el egoísmo, la soberbia y la prepotencia de seres que se van creyendo que son tan diferentes a los demás y que tienen iluminaciones o impulsos de energías o fuerzas, que los hacen tocados por la mano de Dios o que se asemejan a dioses, y solo aceptan o creen lo que ellos definen como lo justo, lo verdadero y lo bueno: se cae entonces en el fanatismo y el mesianismo que producen desintegración, violencia, muerte.Como lo dice Andrés Hoyos en su columna del Espectador, la debilidad institucional, esa misma que están logrando o intentando producir con sus arengas desde sus puestos institucionales, como la Alcaldía, para impresionar; o las manifestaciones en apoyo a un pastor religioso a quien se le cuestiona su contenido contra los derechos humanos en su prédica, o la violencia desordenada contra cualquiera que sea calificado desde el gobierno como antipatria por no estar de acuerdo con sus políticas; son el caldo de cultivo tanto para los fanatismos de izquierda o de derecha que manejados por cualquiera de los anteriores defectos, llevan al desborde inmanejable y a la anarquía de la sociedad.Si , se han movido las masas, que son las que carecen y sufren las consecuencias de todos aquellos que las usan , no para resolverles los problemas, sino para por medio de ellas, mantenerse en el Poder, usufructuar el Bien Común como patrimonio personal, alcanzar la idealización y aun santificación de sus vidas con la veneración de los indefensos, y al final todo sigue igual o peor y se colocó el eslabón de un nuevo movimiento de descontento y los mesías falsos han pasado a la historia, mientras la Verdad, La Justicia, el Bien esperan un verdadero liberador y direccionador de la indignación, que la concluya en satisfacción realización sin exclusión, rescatando la dignidad y el Bien Común.Tome conciencia para votar.

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