‘Dominus Tecum’

Mayo 30, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Palabras que usó el arcángel Gabriel para saludar a María y anunciarle la buena noticia de su escogencia para que le permitiera a Dios hacerse presente en la tierra a los hombres; las mismas que en su mensaje de posesión usó el nuevo Arzobispo de la Arquidiócesis de Cali.Como a María esta elección serviría para engendrar la presencia de Dios en medio de nosotros, así en la Iglesia todo escogido debe permitir que se haga presente primero en él la persona de Jesús y así prestarle a sus hermanos el servicio de llevarlos al encuentro con el Señor.En dos símbolos externos el Nuncio le invita a tomar la cátedra desde donde enseñará y dirigirá al rebaño de la Iglesia de Cali y le entrega el báculo con el cual pastoreará caminando siempre adelante de su Iglesia, para liderar el estilo de vida nueva que los cristianos vivimos.Ir adelante como pastor de la grey hoy en nuestra Iglesia es trabajar por “la verdad, porque sólo en ella resplandece la caridad y puede ser vivida auténticamente”, para mantener así unido el rebaño y recobrar “la justicia que es inseparable a la caridad, intrínseca a ella.O como lo dijo Pablo VI, su medida mínima, parte integrante de ese amor con obras y según la verdad”(Caritas in Veritate Ns:3 y 6).‘Dominus Tecum’ es ser elegido; “ser consagrado, ser colmado del Espíritu de Dios y vivir a partir de Él. Debe llevar a los pobres el alegre anuncio, la libertad y la esperanza que hace vivir al hombre y le cura. Debe establecer el sacerdocio de Cristo en medio de los hombres, el sacerdocio al modo de Melquisedec, es decir, el reino de justicia y paz” (Benedicto XVI, ordenación de obispos 2009).La nueva evangelización y el mundo de hoy esperan que sus pastores sean “servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Todo lo que en fin de cuentas se exige de los administradores es que sean fieles" (1 Cor 4, 1s).Se inicia el segundo siglo de la Iglesia de Cali con un nuevo pastor y como lo ha afirmado Benedicto XVI, sobretodo los jóvenes exigen testigos vivos de esa fe; por eso gran importancia tiene la segunda cualidad que les pedía a los obispos que ordenaba en el 2009: “la Prudencia”, que según la tradición griega, es la primera de las virtudes cardinales; indica el primado de la verdad, que mediante la "prudencia" se convierte en criterio de nuestra actuación. La prudencia exige la razón humilde, disciplinada y vigilante, que no se deja llevar por prejuicios; no juzga según deseos y pasiones, sino que busca la verdad -incluso la verdad incómoda. Prudencia significa ponerse en búsqueda de la verdad y actuar conforme a ella.‘Dominus Tecum’, porque el Señor está contigo caminaremos detrás del pastor en búsqueda de la nueva iglesia que es trabajar en la verdad por la justicia para vivir unidos en el amor de Cristo.

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