‘Dilema’

Febrero 05, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

El ‘Dilema’ del padre Alberto en su nuevo libro, presenta la lucha que vivió no sólo él, sino que vive todo sacerdote entre lo que es su fe, su respuesta diaria a su vocación, y el amor a un ser humano, como es en su caso a Ruhama Canellis.Hace ya un para de meses que iniciamos el Adviento en la Iglesia que culminó con la Navidad y muy próxima la Epifanía, y allí escuchábamos la oración centro de ésta época que dice: “Excita, Domine, potentiam tuam, et veni”; pero este grito la Iglesia hoy en día lo debe activar y hacer como propio, porque hoy, aunque tiene tantas esperanzas y múltiples posibilidades, está igualmente angustiada como ayer por la impresión que el consenso moral se está disolviendo, un consenso sin el cual las estructuras jurídicas y políticas no funcionan; en consecuencia, las fuerzas movilizadas para la defensa de estas estructuras parecen estar destinadas al fracaso.Benedicto XVI, en el saludo de fin de año a sus colaboradores de la curia romana, acoge esta angustia de la Iglesia vivida especialmente en el año 2010 y haciéndoles alusión a una visión de Santa Hildegarda, dice: “En la visión de santa Hildegarda, el rostro de la Iglesia está cubierto de polvo, y así es como lo hemos visto. Su vestido está rasgado por culpa de los sacerdotes. Tal como ella lo ha visto y expresado, así lo hemos visto este año. Hemos de acoger esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Solamente la verdad salva. Hemos de preguntarnos qué podemos hacer para reparar lo más posible la injusticia cometida. Hemos de preguntarnos qué había de equivocado en nuestro anuncio, en todo nuestro modo de configurar el ser cristiano, de forma que algo así pudiera suceder. Hemos de hallar una nueva determinación en la fe y en el bien. Hemos de ser capaces de penitencia. Debemos esforzarnos en hacer todo lo posible en la preparación para el sacerdocio, para que algo semejante no vuelva a suceder jamás”.Padre Alberto, como se le conocía, era uno de los curas más populares dentro de la feligresía en Estados Unidos, especialmente en el sur de la Florida, donde oficiaba en la iglesia de San Francisco de Sales en Miami Beach, antes de renunciar e integrarse a la iglesia episcopal, en la que actualmente es sacerdote y sirve a la comunidad de la Iglesia de la Resurrección en Biscayne Park, en el downtown de Miami. Retirado de la Iglesia Católica ha dado múltiples entrevistas; con motivo de su nuevo libro, en donde crítica duramente a sus líderes pastores diciendo: “Hay tantos homosexuales activos y en el celibato en todos los niveles del clero y la jerarquía, que la Iglesia no podría funcionar si se tuviera que excluir a todos”.No es lo mas correcto, tanto por parte del padre Alberto, de criticar ahora lo que vio y vivió en silencio durante mucho tiempo y servirse de los medios para hacerle eco a lo que nunca denunció, como el no tener los pastores y los sacerdotes la valentía de afrontar con vergüenza y angustia dicha problemática, para, como lo dice el papa Benedicto XVI en su mensaje a la curia romana, acogiendo esta humillación, hacer una reflexión que nos conduzca a la verdad y a la renovación, de tal manera que podamos ser creíbles para anunciar con libertad moral la salvación a todos los hombres.

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