¿Cómo mantener la Esperanza?

Noviembre 07, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Ante el fenómeno de la migración de los pueblos que hoy es de un alcance alarmante, ¿cómo resolverlo’, abrogando quizás a lo más sencillo que es cerrar fronteras, pero no lo más efectivo, que es buscar en el sitio en donde nace la migración la solución a aquello que dispara el fenómeno de la búsqueda de Esperanza a la vida, a la existencia, a la libertad.Las migraciones humanas siempre han existido; según las hipótesis antropológicas, el hombre aparece en un sitio del planeta y recorre el mundo instalándose en donde mejor le va, por eso en lugar de considerarlas nefastas han sido dinamizadoras del desarrollo sociocultural de los pueblos. Lo que debemos pensar es, ¿por qué se han convertido en un problema?Fenómenos de lucha del poder, ideologías opuestas, levantamientos revolucionarios por la opresión de unos contra otros, el abuso de la economía que oprime y desangra el salario, el trabajo y las posibilidades de muchos para vivir dignamente y en libertad, produce forzosa o voluntariamente el salir a buscar mejores lugares para realizar sus vidas. En su charla con los jóvenes en Cuba el Papa ante estos interrogantes que son iguales para todos les dice: “La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. Yo le preguntaría a cada uno de ustedes: ¿Qué es lo que mueve tu vida? ¡Qué hay en tu corazón, dónde están tus aspiraciones? ¿Estás dispuesto a arriesgarte siempre por algo más grande?”. Si, hagámonos esa pregunta sobre la vida, mis objetivos, las motivaciones, los valores, tenemos que buscar ese camino hacia la esperanza y entonces el Papa nos va a decir tres ideas que nos sirven para lograrlo, a saber: emprendamos el camino de la esperanza con memoria y discernimiento, no podemos perder nuestra identidad, que tiene pasado, se vive en un presente y se proyecta al futuro, Y se necesita también el discernimiento, porque es esencial abrirse a la realidad y saber leerla sin miedos y prejuicios; porque el discernimiento no es ciego, sino que se realiza sobre la base de sólidos criterios éticos, morales, que ayudan a discernir lo que es bueno, es justo.La última idea es que el mundo hoynecesita de la cultura del encuentro, necesita de jóvenes que quieran conocerse, que quieran amarse, que quieran caminar juntos y construir un país juntos: con todos y para el bien de todos. La esperanza es un camino solidario, la cultura del encuentro debe conducir naturalmente a una cultura de solidaridad.Siguiendo la recomendación del papa Francisco, construyamos un nuevo País que se reconcilia en el perdón, sin perder la identidad y fundamenta la esperanza en la solidaridad y el Bien Común.

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