Comisión de la Verdad

Comisión de la Verdad

Junio 12, 2015 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Mecanismo independiente e imparcial de carácter extrajudicial. Integrada por 11 comisionados, elegidos por un comité de 9 integrantes de las Farc, el Gobierno, y la mesa de diálogos. Que tendrá como requisitos para integrarla: la idoneidad, la independencia, la imparcialidad, el conocimiento del conflicto armado y los derechos humanos. Teniendo en cuenta los criterios colectivos de interdisciplinariedad, equidad de género, pluralismo y representación regional.Podemos pensar que se está dando el primer paso fundamental para iniciar el esclarecimiento de la Verdad del conflicto que ha vivido Colombia, desde hace décadas: cinco con las Farc y aproximadamente igual con el ELN, pero quedan los actores que se fueron sumando a estos y aquellos que en otros procesos se desarmaron, pero algunos fueron a conformar bandas criminales que engrosan el conflicto armado y lo complican para restablecer la paz.Me surgen muchas preguntas ante la función de la Comisión anunciada para su creación a saber. ¿El esclarecimiento de la verdad es referido a lo actuado por la guerrilla de las Farc, solamente, o entrarían los otros movimientos alzados en armas y todo lo que ha producido la ausencia de la paz en nuestra patria? ¿La verdad que produjo toda esta violencia, terrorismo y cultura de muerte no tiene raíces anteriores al aparecimiento de estas fuerzas armadas que combaten contra el Estado, o el Gobierno de turno? ¿Hay un compromiso de los causantes de esta pérdida de la paz en nuestra patria para decir la verdad y no parte de ella? Como lo decía el Gobernador del Putumayo después del atentado contra la ecosistema de su territorio por el derramamiento de los 200.000 galones de petróleo, ¿no son las víctimas los principales miembros de esa Comisión de la Verdad quienes deben conformarla? ¿O no sería mejor sacarlos de la sociedad civil no contaminada en la acción del enfrentamiento, sino receptora de las consecuencias del accionar de los perturbadores de la paz?Ya con la primera función, el esclarecimiento de la verdad, se pondría la base de la segunda y tercera función: la convivencia y la no repetición. Pero en estas dos si que me sobrevienen muchas dudas, todas referidas a la confianza y a la credibilidad. ¿Cómo pensar en la convivencia de quienes cometieron tanto daño a la sociedad, si muchas veces han declarado que no aceptan la justicia, o no reconocen los daños, o no quieren pagar un solo día de cárcel o algo parecido por lo realizado en contra del otro, de los otros, de la sociedad? ¿O que para evadir esa justicia o cualquier otra implicación estén buscando como se dijo una ciudadanía amiga como un plan B? ¿Qué autoridad moral se tiene para creer en la no repetición, si no se entregan las armas, si se sigue delinquiendo mientras se habla en la mesa de La Habana sobre lo que en la realidad lo contradicen con los atentados, o cuando se van contra la aplicación del glifosato pero le hacen un daño mayor al ecosistema y a los campesinos con el derramamiento cruel e inmisericorde de tantos barriles de petróleo sobre las fuentes de agua y sobre las tierras de cultivo?A la paz, como lo recalcaron ellos mismos, los guerrilleros de la mesa de La Habana, no se llega sino por medio del “diálogo”; me pregunto: ¿Saben ellos, qué es dialogar?

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