¿Cambios en la Iglesia?

Noviembre 27, 2010 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Por supuesto que el deseo de mucha gente es que la Iglesia ‘afloje’ en esos aspectos que tocan a los intereses inmediatistas y placenteros de la humanidad y no exija tanta perfección, orden y disciplina para que el hombre y la mujer puedan llegar a la identificación con el modelo perfecto de humanidad que es Cristo Jesús. O desear que actúe sólo para los desposeídos de los beneficios temporales que, por la acción de unos pocos, han sido excluidos del disfrute de su desarrollo integral y así limitar el amor misericordioso del Creador, manifestado en Jesús, sólo para los pobres de la tierra y no para todos los que estén dispuestos a escuchar y abrirse a la voluntad de Dios con espíritu de pobreza.Gran trifulca desataron los periodistas ávidos de escándalos en la Iglesia, debido a un desafortunado artículo publicado en L´Osservatore Romano, que, violando el período de embargo establecido por los editores, presentó algunos párrafos descontextualizados del nuevo libro-entrevista de Benedicto XVI titulado ‘La luz del mundo’, realizado por el periodista alemán Peter Seewald y que salió el 23 de noviembre. Lo siguiente es lo publicado por L´Osservatore: “Puede haber casos justificados singulares, por ejemplo, cuando una prostituta (en la traducción del original alemán, es prostituto y el Papa refiriéndose al preservativo como herramienta contra el sida y no del preservativo como herramienta de anticoncepción) éste puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad para desarrollar de nuevo la conciencia sobre el hecho de lo que no está permitido y de que no se puede hacer todo lo que se quiere, sin embargo, éste no es el verdadero modo para vencer la infección del VIH, es verdaderamente necesaria la humanización de la sexualidad”.Los medios de inmediato redactaron grandes titulares diciendo que el Papa había aprobado el condón, que la Iglesia daba un giro en lo enseñado a través de los últimos años en: Casti Connubii, Humanae Vitae, Evangelium Vitae, Donum Vitae, aun en las doctrinas afirmadas en el catecismo de la Iglesia y lo revelado en las Sagradas Escrituras, sin detenerse a revisar lo afirmado verdaderamente por el Santo Padre en su contexto y texto alemán. Y encontramos que lo que dijo es que: “si un prostituto homosexual utiliza un condón (con el objetivo único de no contagiar ni contagiarse de sida), esto puede ser señal de un inicio de moralización, de que el hombre se está dando cuenta (en su interior) de que no puede hacer con su sexualidad lo que le venga en gana”. L´osservatore no publica la siguiente pregunta-respuesta, en la cual el Papa aclara que la Iglesia jamás podrá aprobar el uso del condón como algo moral, a lo cual contrapregunta el entrevistador, Peter Seewald: ¿Quiere decir, entonces, que la Iglesia católica en realidad no se opone en principio a la utilización de los condones? Y es respondido entonces por el Papa: “Ella (la Iglesia), por supuesto, no lo considera como una solución real o moral, pero, en este u otro caso puede haber, sin embargo, la intención de reducir el riesgo de infección, como un primer paso hacia una forma distinta y más humana de vivir la sexualidad”.Queridos lectores, la Iglesia es, por encima de todo, madre en humanidad, por eso escucha personalmente a cada uno para ver su actitud interior y su rectitud de conciencia y es allí, en la intimidad del ser, que ilumina con la Palabra de Dios a los hombres, para que ellos, en conciencia y con plena libertad, escojan lo bueno, lo verdadero, el bien para sus vidas y su salvación.

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