¡A paso de vencedores!

Septiembre 03, 2011 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Pasadas las fechas conmemorativas de los dos grandes acontecimientos que marcaron nuestra Independencia, la tarde del florero en el 20 de Julio y la Batalla de Boyacá el 7 de Agosto y concluido el Mundial Sub 20, quiero iniciar mi opinión en esta columna trayendo como centro de reflexión lo que dice la X estrofa de nuestro Himno Nacional: “Mas no es completa gloria vencer en la batalla, que al brazo que combate lo anima la verdad. La Independencia sola el gran clamor no acalla: Si el sol alumbra a todos justicia es libertad”.201 años del grito de Independencia, 192 años de la gloriosa batalla de Boyacá; Hoy en día necesitamos colombianos con actitud de vencedores, para que aquellos que iniciaron el combate, animados por la verdad; la gloria de la Batalla pueda llegar a alumbrar con el sol de la justicia para que después de tanto sufrimiento con una justicia nacida de la verdad, acalle el clamor de quienes piden justicia, libertad y paz.Viene a mi memoria la frase del joven general, que casi un colegial, se enrola en el ejército libertador y sale victorioso en Ayacucho al grito de: “A paso de vencedores”. Optimista y entusiasmado el espíritu nacionalista por los triunfos del tricolor nacional, pienso que si esa valentía y tenacidad para no sentirse perdedor que tuvo el ‘10’, Muriel, de la selección para no desistir y lograr avanzar, a pesar de las dificultades enfrentadas, la podemos equiparar a la valentía del joven soldado Pedro Pascasio Martínez, que no vendió su conciencia por una bolsa de dinero y sometió al general Barreiro que escapaba de Boyacá, o a Ricaurte que ante entregar su vida, y quizás salvarla, pero sin libertad y con la deshonra de entregar a su Patria al enemigo, prefirió el deber patriota, al valor de su vida, digo en mi interior, ¿qué nos está sucediendo hoy en día, donde la inseguridad, la corrupción, la falta de palabra, la deshonestidad nos han quitado la paz, la libertad, la verdad?El ‘10’ de la selección entrevistado al final de uno de los partidos de triunfo decía: “Sí, no tengo mente de perdedor, tengo mente de ganador”, esta frase me indicó el camino que hemos perdido, nos acomodamos y nos hicimos en el bando de los perdedores, los vencidos, los buenos para nada; porque nos acostumbramos a echarle la culpa a los otros y responsabilizarlos, sin asumir nuestro error y aprender de allí la lección que nos deja, por eso nos hemos acostumbrado y aún hemos transmitido que somos víctimas de las adversidades y no entendemos que ella es el mejor maestro para nuestra vida y que el resultado de las cosas depende de mi mismo y que eso de la mala suerte, o estar salado, o rezado ,no existe; por eso el vencedor enfrenta los desafíos uno a uno y no los evade ni les da un rodeo para pasarlos sin tocarlo.Los que tienen una actitud de vencedor, escuchan y aprenden de los otros, aprovechan la sabiduría de los mayores, se dejan aconsejar y respetan a los que saben más, en lugar de resistirse al cambio, al aprender y entonces no andan buscando los defectos y errores de los demás para disculparse. Seamos parte de la solución y no del problema y comprometámonos dando la palabra y cumpliéndola aún con nuestra propia vida.

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