Le olerá familiar

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Cuando tienen menos de un mes o están por ahí -dicen mamás...

Le olerá familiar

Abril 18, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jorge E. Rojas

Cuando tienen menos de un mes o están por ahí -dicen mamás que en los foros virtuales han dejado su voz-, los bebés necesitan entre ocho y diez pañales diarios. Pero el promedio no cuenta imprevistos. Ni enfermedades. Ni el peso de los nenes, ni su tipo de alimentación, ni la forma en que empiezan a crecer -o no-. Ni la marca de los pañales, que también cuenta.Jugando nuevamente con el más sano de los promedios, cuando esté por los tres meses, el consumo será de entre siete y ocho pañales por día. Por esos días, cuentan los cálculos de babycenter.com, un paquete de cuarenta pañales puede rendir solo una semana. A los cuatro meses de vida un nene gastará entre cuatro y cinco pañales, que se estima, los usarán más o menos hasta antes de llegar a los dos años. Pero hay bebés que los necesitan hasta los tres. O por más tiempo. Los promedios tampoco tienen en cuenta las pesadillas. Y menos las de los niños en Colombia. En un lugar cualquiera del mundo, se supone, un ser humano consumirá 3.800 pañales en toda su vida.De acuerdo con la lista de útiles 2015-2016 de un colegio caleño guiado por una comunidad religiosa, al entrar a la etapa de Jardín un niño necesita llevar tres cuadernos para cumplir con sus estudios. Cuando llegue a Transición serán cuatro y en la mochila para cursar primero de primaria deberá contar nueve para poder ver geometría, matemática, sociales, ciencia, religión, inglés, expresión artística y lenguaje, que necesita dos cuadernos. Los cuadernos en los que un niño empieza a tratar de comprender el mundo. La bolita con el palito al lado es la ‘a’, una media luna con capul la ‘e’, el palito con el punto arriba la ‘i’, la bolita sola es la ‘o’, una sonrisa en una cara larga la ‘u’, se escribía antes en las planas, bien derecho y tratando de conservar el pulso. Más adelante las primeras palabras: mamá, papá, casa, amor.Por estos lados, varias fórmulas para procurar preservarlos con mediana decencia hasta el fin del año lectivo: abrirlo al centro, abrir las grapas, y ensartarle desde ahí una tira de cinta adhesiva que le abrazara el lomo, ayudaba a evitar una descuadernada inoportuna. Fija era también la cinta en las puntas, para que no se convirtieran en orejas. O forrarlos completos con papel-contact, que aunque engorrosísimo, salía más barato que volver a comprar cuadernos a mitad de año. Porque aquí los cuadernos siempre han sido caros. Carísimos. Tanto como para haber resultado un lujo inalcanzable para muchos niños.Hubo otros niños, en cambio, en este país de desproporciones, a los que les sobraría papel para hacer sus planas. Y aprenderían otras palabras: la media luna sin pelo es la ‘c’, la bolita con el palito es la ‘a’, el palito con el sombrero la ‘r’, el palito atravesado la ‘t’, la media luna con capul la ‘e’, el palito largo la ‘l’. ¿Qué dice, niños?Mientras usa todos esos pañales -o no-, mientras usa todos esos cuadernos -o no-, una persona gastará durante toda su vida unos 4.200 rollos de papel higiénico. Es un promedio mundial que también aplica a Colombia. Puros datos sueltos. Sólo útiles, todo ellos, si por estos días le estamos dando vuelta al mismo rollo de la indignación. De ser así, todo le olerá familiar.

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