Prioridad: atender el mayor riesgo

Abril 14, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

El mayor riesgo de Cali es el posible desbordamiento del río Cauca. Puede significar la muerte de miles de personas, la inundación de casas de un millón de habitantes y una crisis sanitaria pues la ciudad quedaría sin acueducto y alcantarillado. Por eso es preciso acelerar la intervención de jarillones, impulsar la gestión en la cuenca alta del río y conseguir una fuente confiable de agua. Sobre este último punto se ha especulado mucho. En alguna época los técnicos recomendaron desviar un pedazo del río Yurumanguí, transvase de discutible conveniencia desde la perspectiva ambiental. Después se planteó usar el río Timba. Finalmente, se ha entendido que lo más práctico es traer el agua desde la presa de Salvajina, por tubería que puede tirarse por la zona férrea. Las tres tareas son urgentes. La primera conlleva la provisión de solución de vivienda para miles de personas que, en forma irresponsable e ilegal, ocupan el jarillón y contribuyen a aumentar el peligro. El presupuesto para las dos primeras es superior al billón de pesos, pero se entiende que el Gobierno Nacional aportará el grueso de los recursos. La tercera, establecer la fuente alterna de agua, corresponde a Emcali, hoy administrada por el Municipio tras trece años de intervención, durante los cuales las pérdidas de agua y energía, por deterioro de redes o por usuarios irregulares, aumentaron en forma inaceptable.El peligro que se enfrenta es suficiente para motivar el compromiso de la ciudadanía con un proceso rápido y eficaz. La ejecución es un reto de gestión para el Municipio, Emcali y CVC. Es razonable aspirar a que las tareas se lleven a cabo con eficiencia. Queda, sin embargo, la preocupación que despierta el precedente: no se entiende cómo se llegó a esta situación de riesgo catastrófico sin que las autoridades municipales hubieran reaccionado.La excesiva discreción de la actual administración municipal ha impedido que se conozca con precisión qué se encontró en este y en todos los capítulos, y por qué no se pueden resolver en forma rápida algunos de los problemas más perceptibles. Las deficiencias de anteriores administraciones son inaceptables. No se trata de buscar culpables, ni fue el alcalde anterior, Jorge Iván Ospina, el único que convivió con la erosión de los procesos institucionales de la ciudad.Además la administración actual también tiene lunares bastante perceptibles. Se trata de buscar soluciones y prevenir catástrofes. El riesgo del desbordamiento de Cauca es el más grande, pero hay otros de grueso calibre. Uno de ellos sería volver por el camino electoral a los niveles de gestión de las administraciones anteriores, por las cuales estamos como estamos. ¿Tendremos la claridad necesaria para evitarlo?

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