La economía mundial hoy

Julio 25, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

La economía mundial tiene muchos elementos de desequilibrio. Se destacan el costo a asumir en el futuro por el cambio climático inducido por los humanos, la pobreza de muchos países, la insuficiencia de las instituciones públicas para enfrentar los problemas de carácter global, el enorme crecimiento del endeudamiento de las generaciones presentes con las generaciones futuras y el aumento de la participación del capital, en contraste con el trabajo, en la distribución del ingreso, con el consiguiente aumento en desigualdad, el aumento de la vida no productiva y el auge del terrorismo. Además hay desorden causado por especulación en los valores relativos de activos financieros. Los problemas son serios y las tendencias insostenibles. También hay importantes fuentes de optimismo: la transformación del trabajo y el aumento de la productividad consecuencia de las nuevas tecnologías, la reducción del costo en el transporte, que facilita la integración comercial y la creación de cadenas productivas internacionales, el tránsito de sociedades rurales a urbanas, con menor costo para provisión de servicios de salud, educación y recreación, el beneficio derivado de mayor interacción entre quienes producen conocimiento y, sobre todo, el mejor entendimiento de los retos que la especie enfrenta. El resultado del pulso entre problemas y oportunidades no se puede anticipar. Pronto será preciso afrontar el tránsito de China a la calidad de relativa democracia, con resultados inesperados en uno u otro sentido para la quinta parte de la población total. En los países desarrollados ya hay gran conciencia de la necesidad de enfrentar el cambio climático pero en ninguna parte hay modelos de convivencia adecuados para coexistir en forma sostenible, y en el tercer mundo, en general, no hay claridad sobre el gran problema ambiental. Es complejo desde la perspectiva política elevar la edad de jubilación, y esta solución al predicamento financiero derivado de la ampliación de la expectativa de vida solo será efectiva si el comportamiento individual de los humanos en relación con el cuidado del cuerpo mejora en forma significativa, para poder extender la vida productiva. No hay seguridad de hasta cuándo podrá seguir doblándose la capacidad para procesar información en períodos entre dieciocho y veinticuatro meses. No es claro el camino para afinar el diseño de las instituciones públicas, integrar países en sistemas económicos más grandes para capturar economías de escala, y establecer mecanismos efectivos para asegurar el cumplimiento de derechos esenciales, cuya violación es inaceptable. La tarea es inmensa. ¿Seremos capaces los humanos?Sigue en Facebook Gustavo Moreno

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