¿Emcali?

¿Emcali?

Octubre 08, 2010 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

Han pasado diez años desde la intervención por la Superintendencia de Servicios Públicos. En este tiempo se introdujo una saludable dosis de despolitización en Emcali, se renegociaron el plazo y las condiciones de las deudas, y finalmente se vendió la participación en Termoemcali. Sin embargo, no se pudieron lograr niveles aceptables de eficiencia operativa en energía ni en acueducto, y hay rezago en la inversión en reposición de redes en ambos negocios. Este resultado frustrante es al menos en parte consecuencia del plan de retiro voluntario de 1999, pues la empresa perdió mucha gente valiosa porque las reglas del plan no se diseñaron para retener a quienes conocían los detalles del negocio. Las pérdidas físicas en agua y en electricidad aumentaron en forma sensible en 2000 y 2001.Mientras tanto, el negocio de telecomunicaciones pierde valor cada día porque el futuro está en la telefonía móvil. Esto será más agudo cuando entre en vigor la tecnología de cuarta generación, que tendrá gran impacto en entretenimiento: en 30 segundos se podrá bajar de Internet una película, y verla en televisión digital. Además se perdió la oportunidad de comprar una empresa en marcha de televisión por cable o desarrollar el negocio. Ahora hay un proceso andando para vender una participación minoritaria en las telecomunicaciones. En últimas, los interesados son los más importantes proveedores del servicio de telefonía móvil, que compiten con Emcali. En contraste, en algún momento el alcalde Ospina contempló la posibilidad de vender la totalidad del negocio. No parecería que la Superintendencia hubiera propuesto siquiera esa alternativa, que tiene fundamentos lógicos, pues el negocio de las telecomunicaciones es de alto riesgo, y no tiene mucho sentido comprometer en la ruleta de la tecnología el patrimonio del Municipio. La telefonía de propiedad estatal tenía sentido cuando era un monopolio natural, como los servicios de acueducto y alcantarillado, o el de distribución de energía. Hoy hay tecnologías en competencia, innovación y, por ende, mucha incertidumbre. Emcali no tiene ventajas frente a las empresas multinacionales, pues ellas tienen mayor escala para sus compras, efectividad en las estrategias comerciales, y organizaciones orientadas a resultados. En contraste, en Emcali la convención colectiva prohibe terminar en forma unilateral los contratos de trabajo de los funcionarios a menos que haya justa causa comprobada, circunstancia muy difícil de demostrar en general en los procesos laborales.Llegó la hora de proteger el patrimonio público, en vez de perderlo poco a poco. La Superintendencia tiene la oportunidad dialogar de nuevo con el alcalde Ospina sobre la posibilidad de vender todo el negocio de telecomunicacones. ¿Por qué no hacerlo?

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