Cuba ayer, hoy, mañana

Junio 18, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

Cuba fue muy importante en el esquema colonial español, y tuvo educación mejor que los demás países del Caribe. Como Puerto Rico y Filipinas, logró independencia formal de España en 1898 por cuenta de Estados Unidos, que derrotó al imperio en ocaso en forma rápida y contundente. El precio fue la subordinación de hecho a los libertadores, que invirtieron sumas importantes y mantuvieron una institucionalidad precaria en la isla. El dictador Fulgencio Bautista fue derrotado en 1959 por la guerrilla de Fidel Castro, que en 1961 acogió el modelo comunista, con partido único de gobierno y supresión de la propiedad privada. El respaldo de Rusia y la confianza del pueblo produjeron resultados sorprendentes en educación y salud, pero se asfixió el emprendimiento y la economía se estancó. Rusia sostuvo a Cuba hasta el colapso del comunismo en 1991, con contraprestaciones simbólicas, como la autorización para instalar misiles que obligó a Kennedy a enfrentar a Khrushchev, y la participación en revoluciones fallidas en Latinoamérica y África.El régimen ha sobrevivido desde entonces con inversión en turismo, la mayor parte de España y Canadá, y economía paralela cuasi legal, pero la pobreza prevalente y la falta de oportunidades pese al excelente nivel educativo obligan a buscar la inserción en la economía globalizada. Como fruto de gestiones de Jorge Bergoglio, hoy Francisco, obispo de Roma, se restablecieron relaciones con Estados Unidos y es posible que se remueva el bloqueo económico. Para avanzar más, los directivos del partido, sin inclinación a ceder el poder porque puede costarles complejos procesos penales, necesitan una estrategia de ajuste institucional. El modelo chino no es aplicable: el pueblo cubano es mucho más educado, y el esquema productivo con elementos de esclavitud que apoyó las primeras fases del crecimiento galopante chino desde 1978 no sería de buen recibo. Hay que construir cuadros directivos cubanos de perfil técnico bajo la sombra del partido único, y rediseñar el sistema político para permitir la libre iniciativa en todos los ámbitos excepto las definiciones normativas y la administración pública.La industria azucarera hoy es la cuarta parte de lo que fue en su momento de máxima producción; es menor que la del Valle del Cauca, y está muy atrasada en tecnología y gestión. Puede reverdecer con productos de elevado valor agregado y alta productividad, pero requiere apoyo de carácter directivo y capital fresco. Nuestra región tiene las capacidades y la experiencia para aprovechar esta oportunidad y mostrarle al país la importancia de protegerla bajo marcos razonables. Colombia tiene relaciones especiales con Cuba, impulsadas por Barack Obama y el mismo Bergoglio, que permiten ofrecer soluciones ambiciosas con apoyo de capital internacional, para así aprovechar las ventajas comparativas naturales de Cuba. La industria azucarera vallecaucana tiene la palabra. ¿Por qué no hacer la tarea?

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