Autoridad

Noviembre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

Autoridad es una palabra latina. En sus orígenes aludía a la influencia natural fruto de una trayectoria pulcra. En el Siglo XX se extendió su uso a la capacidad para aprobar o improbar una transacción o norma. Sin embargo, la reflexión sobre las raíces sirve para evaluar si el Concejo, por ejemplo, tiene autoridad para dilatar la aprobación de las partidas presupuestales que la Administración Municipal le presenta con los debidos soportes. Es claro que no la tiene, y que no aprobar puede, en este ejemplo hipotético, bordear el código penal, por prevaricato. Como plantea el grupo podemosporcolombia.org, al cual este columnista está vinculado, el perjuicio para la comunidad y el impacto negativo para las erario derivado de la dilación pueden ser muy costosos. La autoridad no es la capacidad para el ejercicio arbitrario del poder, sino el marco para actuar cuando se tienen responsabilidades. Tener una Autoridad Única de Transporte es una necesidad. La coordinación entre entidades y dependencias que participan en la atención a las necesidades de desplazamiento de la comunidad no puede ser fruto de un entendimiento entre colegas de gabinete. Debe ser una instancia institucional, como en todas partes donde hay sistemas de transporte masivo. Es el foro decisorio en el cual deben converger la entidad responsable por el sistema, la Secretaría de Movilidad, la de Infraestructura y la Dirección de Planeación. Regla de oro es la asignación de la prioridad en el uso de la malla vial al sistema. Debe comprometerse con un plan de inversiones ajustado a una estrategia de desarrollo, con objetivos claros, y así anticiparse a los requerimientos, en vez de ajustarse a realidades producidas por el privilegio del interés individual sobre el interés general. Autoridad es el propósito que debe iluminar la conducta de la administración para defender el espacio público. En Cali hay casos notorios de apropiación indebida. Basta examinar los espacios públicos, incluidas las calles y la franja anexa a la línea férrea en la zona de Santa Elena. El reto implica combatir el chantaje a los comerciantes con amenazas de toda índole. El centro aún alberga vendedores ambulantes que no pagan impuestos e impiden el desplazamiento de los peatones. Se requerirá una combinación de inteligencia y energía para estas recuperaciones.Autoridad es la calificación profesional de que debe estar revestida toda conducta de quienes imparten justicia. Para merecer esa dignidad se requiere estudio riguroso, sentido de justicia, acceso a la información necesaria, como jurisprudencia y doctrina, y respeto por los demás. No tiene autoridad quien deja de cumplir sus deberes cuando esa suspensión afecta a millones cuyas expectativas son de pronta y eficaz sentencia. En Colombia se suele decir que falta autoridad. Quizá debemos preguntarnos qué nos falta a cada uno para que haya autoridad. ¿Resistiremos el dolor del autoexamen?

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