Sofía ‘la loca’

Sofía ‘la loca’

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Una vez superados los conflictos, el victimario cree que sus crímenes encuentran excusa en la guerra y olvido en la paz, sin entender que pedir perdón es mucho más que un ejercicio con parlamentos de opereta. Al perdón verdadero se llega a través de la transparencia. Hay cientos de familias que sufren, y a las que la firma de la paz y el edén de la implementación no les hacen olvidar que sus seres amados desaparecieron. Y que estaban en manos de quienes hoy posan en los medios de heraldos de la nueva política. A ellos no les basta un perdón de papel: quieren saber dónde están, vivos o muertos, los secuestrados.A Sofía Gaviria la graduaron de loca en redes sociales. Otra mujer oficiaba la pueril ceremonia; una que, a diferencia de Gaviria, atropella con sus ambiciones políticas el decoro y la decencia. Todo porque la senadora cometió el ‘delito’ de exigir verdades y respuestas sobre secuestros que a la guerrilla le parecen nimio episodio de un pasado lejano. Eso le pasa a la senadora Gaviria por ponerse a pedirles explicaciones a los revolucionarios, que se la pasaron décadas exigiendo castigo y cero olvido para los gobiernos de derecha, pero consideran que sus actividades ilegales gozan de una especie de blindaje ideológico frente al que palidece hasta el kevlar. Deben entender los miembros de las Farc que las sociedades, una vez superada la efervescencia de los procesos, despiertan del coma, recuperan la conciencia y comienzan a hacer balances. Bien les valdría, dando muestras de que conocen esos riesgos, empezar a contarnos las cosas como sucedieron, ahora que navegan en la cresta de la ola. Porque cuando la ola rompa en la playa, va a revolcarlos contra las piedras. Hoy, para quienes creen que disentir es síntoma de esquizofrenia, personas como Sofía Gaviria son unos ‘loquitos’, unos desadaptados que privilegian la justicia sobre el potosí de una paz estable y duradera. ¿Estable y duradera una paz construida con mezcla de ceguera e impunidad? Si queremos una paz con esas características, hay que hacerla con las cartas sobre la mesa. Porque si los exguerrilleros ‘olvidan’ a quienes secuestraron, ‘olvidan’ a los niños reclutados a la fuerza, ‘olvidan’ que han atesorado bienes y riquezas, ‘olvidan’ su participación en delitos de lesa humanidad y ‘olvidan’ sus excesos con la población, si todo eso lo olvidan, siempre habrá quien se los recuerde. Y no serán inermes miembros de la sociedad civil o familiares de víctimas. Quizás sea un futuro presidente con ideas diferentes sobre la justicia. Y entonces lamentarán no haber hablado con la verdad cuando era tiempo. En consonancia con esa incapacidad de las Farc para abstenerse de las pantomimas, vale la pena escuchar el audio de la participación de ‘Iván Márquez’, ‘Pablo Catatumbo’ y ‘Jesús Santrich’ en el programa Hora 20 de Caracol Radio de la semana que termina. Poco les lució a tres de los grandes ideólogos del movimiento protorrebelde no haber podido definir frente a Diana Calderón, Pascual Gaviria y Juanita León el modelo de país que sueñan. ¿En serio pasaron años y años en la selva y nunca tuvieron tiempo de estructurar cómo quieren que se administre Colombia? A otro perro con ese hueso. No plantearlo públicamente nos pone a todos a pensar que se avecina una bruma muy densa.***Ultimátum. ¿Alguien vio en redes la foto de los negociadores de las Farc junto a un cuadro de Lenin en la oficina de Felipe López? Como para Ripley.Sigue en Twitter @gusgomez1701

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