Nuevo país

Agosto 23, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Somos un nuevo país. Un país en el que ‘Timochenko’ declara públicamente que se siente amenazado por el Estado y reclama condiciones de seguridad para él y las demás personas dedicadas a la violación sistemática de la Constitución y de la ley. No falta quien se solidarice con el sufrimiento de este indefenso… ¿delincuente? Un nuevo país.Un país en el que ministros y funcionarios corren a apurar investigaciones sobre saqueo a los recursos con que se compran alimentos para niños. El presidente alienta la cruzada y revolotean sus subalternos para suspender contrataciones y prometer mano dura. Mientras, en las regiones, todo el mundo sabe que son los caciques políticos, quienes ponen los votos y sostienen a la Unidad Nacional, los que se quedan con los contratos a través de testaferros y empresas de papel. Un nuevo país.Un país en el que los intereses políticos del alcalde de Bogotá están por encima del bienestar de los menores. Y así, como el zorro astuto que es, declara que los colegios distritales están libres de drogas, que el muerto lo deben cargar los padres de familia. El Distrito está blindado. El Distrito es infalible. El Distrito es inmaculado. El Distrito es él. En la Bogotá Humana errar no es humano.Un país en el que un anciano de 82 años recibe, de parte de su EPS, la exótica noticia de que le han aprobado una cirugía de rodilla para el 2018. La ley debería permitir que las EPS operaran funerarias, y de una vez programarnos las exequias a quienes solo les somos útiles a la hora de cotizar.Un país en el que Héctor Abad Faciolince, sensato columnista dominical, se permite pedirles a los políticos que no se arrastren más en el lodazal de los avales. Y ellos, acostumbrados a apretar la garganta de quien los desnuda con la pluma, asfixian al escritor con demandas y diligencias judiciales. En esta platanera es lícito ser deshonesto, pero no que a uno se lo recuerden. Un nuevo país.Un país en el que mientras el fiscal Montealegre solo da resultados frente a los micrófonos, un grupo de ciudadanos lo pone a él y a su elegante vicefiscal encabezando un cartel de “se busca” con aires de Viejo Oeste. Somos Defensores, frente a la impunidad en materia de crímenes contra activistas de derechos humanos, ofrece cincuenta millones de pesos a quien encuentre funcionarios capaces de hacer lo que la cúpula de la Fiscalía no ha podido. La cifra se calcula con la suma de los salarios y primas mensuales del par de montealegres compadres. Un nuevo país.Un país en el que el mismo procurador que se mete en la cama de la comunidad Lgbti y en la vagina de las mujeres, se va lanza en ristre contra las manifestaciones de cariño de los muchachos. A la Corte Constitucional le pide que abra camino para que los manuales de convivencia de los colegios restrinjan besos y abrazos, e incluso le pongan freno al comportamiento de quienes manifiesten inclinaciones homosexuales. Un nuevo país.Un país en el que el gobierno saca pecho con el desminado que se hace con la ayuda de guerrilleros, mientras el coronel Héctor Rodríguez, comandante de la brigada XXXII del Ejército, denuncia que las Farc siguen minando y ruega a los negociadores que les pidan cuentas a los farianos en Cuba. Un nuevo país.Ultimátum: Días de tristeza para la risa, con la muerte de Daniel Rabinovich, de Les Luthiers. Duro golpe para quienes crecimos con su inteligente humor. Un abrazo desde aquí para su buen (y no menos genial) amigo, Daniel Samper Pizano.

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