¿Nos explican?

¿Nos explican?

Marzo 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

El presidente Juan Manuel Santos apoya la cadena perpetua para abusadores de niños, pero parece estar dispuesto a tragarse el sapo de que los líderes de las Farc no paguen un día de cárcel.Aquellos que más invocan la presunción de inocencia y el debido proceso para el oscuro magistrado Jorge Pretelt, como bien anotó Mauricio García Villegas, son los conservadores, la gente de derecha. Cuando sus amigos se corrompen, la suya es una ética harto flexible; la exhiben de hierro, en cambio, cuando se habla del aborto, la eutanasia o los derechos Lgbti.Un funcionario estadounidense es víctima fatal del ‘paseo millonario’. Las autoridades son efectivas y castigan incluso con la extradición. Si un colombiano de impecable trayectoria es condenado y encarcelado sin garantías en Catar, la cancillería y el gobierno actúan con parsimonia.Los indígenas del Cauca exigen el cumplimiento de los acuerdos y dineros que les prometieron. No rueda ninguna cabeza de la administración; el peso de la autoridad, en cambio, se concentra en la humanidad de los manifestantes.Hay que correr a vender una compañía como Isagén, que le reporta al estado trescientos mil millones de pesos al año. Y debe hacerse con verdades a medias: que se trata de conseguir recursos para el programa de vías 4G, cuando todo el mundo sabe que lo que quede de regalar Isagén irá a tapar el cráter fiscal.Un sistema de taxis, amparado en moderna tecnología, resulta útil, efectivo, seguro y cómodo para los usuarios. Y ellos están dispuestos a pagar por acceder a sus beneficios. Entonces hay que prohibirlo, declararlo ilegal y perseguir como delincuentes a los taxistas que se atrevan a llevar la comida a casa gracias a esa posibilidad.Gustavo Petro no puede tapar los huecos que tapizan la capital y tampoco está en capacidad de construir vías. Solución: anuncia como un triunfo que no se hará un centímetro (ni un metro) de nuevas calles y que, a cambio, erradicarán los huecos de algunas avenidas principales. Mientras, el alcalde vuelve a la plaza pública, donde se la ha pasado la mayor parte del tiempo que debería haber dedicado a trabajar.La firma de un exalcalde no responde como es debido por viviendas que construyó en zonas de alto riesgo, en detrimento de cientos de familias. Resultado muy colombiano: el funcionario sube como espuma en las encuestas y nadie duda de su calidad de presidenciable. El contructor/político es de apellido Char y tuvo vínculo con los Nule, pero no pasa nada (para Ripley: Pretelt trató de engavetar una decisión favorable a los derechos de los damnificados).A propósito, el fiscal Montealegre se declara impedido para pronunciarse en el escándalo Fidupetrol-Corte Constitucional, pues asesoró en el pasado a la firma. Pero se une al coro de funcionarios que piden la renuncia del turbio magistrado. No, pero sí.Si una revista dice tener la última palabra en materia de precios de vehículos, y si, además, los siempre ávidos vendedores la señalan como Biblia, entonces la acatamos y nos tragamos el cuento de que es la verdad revelada de ese sector en el que lo que compramos vale menos de lo que pagamos y lo que vendemos nos deja menos de lo que vale.Y así. Al país no lo entiende nadie. El gobierno debería dedicar unos cuantos miles de millones para “socializar” las explicaciones a tantas cosas que no comprendemos.Ultimátum: propone el gobierno superar los problemas de las altas cortes reformando la tutela; antes no planteó que la solución está en quitarle unos ceros al peso.

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