Mentiritas

Mentiritas

Abril 02, 2017 - 07:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Democracia venezolana. Un patético oxímoron que hemos soportado, con indiferencia, sin entender que hoy en el mundo ningún país está blindado a los problemas de sus vecinos. No hace mucho, Juan Manuel Santos escribía en la revista Diners: “Venezuela vive una de las etapas más dramáticas de su historia contemporánea. La democracia ha sido secuestrada por Hugo Chávez. Todo esto tiene indudables repercusiones políticas y sociales a escala continental, y muy particularmente para nosotros los colombianos. Frente a los últimos acontecimientos no se puede seguir siendo indiferente, porque en situaciones como ésta, la indiferencia se vuelve cómplice”. Como para Ripley.

Tribunal para la paz. Será un tribunal desligado de las tarifas probatorias, del que emanarán judicializaciones amparadas en testimonios que lo convertirán en eficiente instrumento político de las Farc. Y de venganza, para saldar cuentas con empresarios, líderes del sector productivo, dirigentes políticos, dueños de tierras, ganaderos y un largo etcétera. Flotando entre nubes, dice Santos que “no habrá cacería de brujas con la Justicia Especial para la Paz”. Ya veremos.

Corso ad infinitum. Del todo razonable la torpedeada proposición de Carlos Fernando Galán, en el sentido de que la reincidencia en conductas delictivas de los miembros de las Farc debería hacerles perder los derechos políticos. ¿Cuál era el problema? Tenía toda la lógica de una sociedad que debe respetar el principio de verdad, justicia, reparación y no repetición. Los miembros de las Farc recibieron una patente de corso para delinquir toda la vida sin dejar de jugar a la política.

Zonas transitorias (de combate social). No transitorias sino permanentes, y las Farc las convertirán en centros de poder y operación. Estos micromunicipios harán parte clave, en todas las regiones, del ejercicio de protesta social que las Farc usarán para encender al país y hacer política a punta de alentar resentimientos.

Uribe Noguera, un asesino arrepentido. Pavoroso documento resultó la carta revelada por Caracol Radio, en la que muchos vieron lo que nunca contuvo: arrepentimiento, reconocimiento del hecho delictivo o solicitud de perdón. Texto milimétricamente diseñado por alguien que quiere adelantar futuras acciones judiciales para burlar la ley. Artimañas de un asesino miserable.

El próximo presidente será el de la implementación de la paz. Carreta: todos los presidentes son para la paz (o su implementación), y también para dar batalla contra los enemigos de la república. Cualquiera de los candidatos que hoy proponen sus nombres está en capacidad de hacer cumplir los acuerdos… en la medida en que todos los respeten y no se abuse de ellos. He ahí el detalle.

“Me acabo de enterar”. Imposible. Roberto Prieto, gerente de campaña y amigo íntimo de Juan Manuel Santos, le calvó tan fuerte los colmillos a la teta del Estado que cualquier vaca hubiera resentido el embate. Las escasas y endebles explicaciones del Presidente no convencen a nadie. Dígase lo mismo de sus frases de pirotecnia: “Que se aclare todo, que no quede ni una sombra de duda”. Cargará a espaldas, de por vida, el peso de esa duda.

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Ultimátum.
‘Pablo Beltrán’ afirma que la gente implora la presencia del ELN y le entrega voluntariamente contribuciones para sostenerlo como garante de la seguridad. El vocero de tan particular organización no necesita buscar trabajo cuando vuelva a la civilidad: ya tiene puesto en los cuentachistes de Sábados Felices.

Sigue en Twitter @gusgomez1701

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