Lunares

Octubre 04, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Aún pienso que el acuerdo anunciado en Cuba tiene un interesante asomo de justicia, pero, también, zonas grises de las que hay que hablar. Estas y otras cosas las seguiré diciendo y escribiendo, aunque el senador Iván Cepeda, juicioso congresista, sugiera que los medios debemos autocensurarnos en beneficio del supremo interés de la paz. Difiero. Y mucho. El mejor aporte que los periodistas (y generadores de opinión) podemos hacer al proceso es informar y preguntar. No está el periodismo para enarbolar la paz a cualquier costo, ni para hacerse el de la vista gorda frente a los baches del camino. Por eso, me permito comentar de manera ejemplificada cinco lunares que sobresalen en el blanco plumaje de la paz.Primer lunar: En años de conflicto, cierto banquero le aprueba un crédito a un hacendado. Vamos al futuro: en desarrollo del proceso de investigación al que nos llevará la justicia transicional, queda en evidencia que esos dineros fueron usados para comprar una finca en la que asesinaron a varias personas. Un análisis del caso deja al descubierto que algunos préstamos de esa misma entidad terminaron en manos de personas con nexos paramilitares. ¿Coincidencia o política sistemática? Aunque medie la buena fe, ¿serán objeto de acciones quienes concedieron los préstamos?Segundo lunar: La delación, como han explicado los negociadores, no es pilar de la nueva justicia. Aceptado. Pero, supongamos que se produce de parte de un exguerrillero una confesión tan detallada como para comprometer a altos oficiales de las Fuerzas Armadas. Esos oficiales pueden ser inocentes y no haber tomado parte en las conductas que describe, tal vez con dolo, quien hace el relato. ¿Hasta qué punto quedarán vinculados en un proceso?Tercer lunar: Timochenko declara en el almibarado publirreportaje con Piedad Córdoba que no se arrepiente ni de lo que ha hecho en la guerrilla, ni va a disculparse con nadie. Un par de días antes, su abogado, Enrique Santiago, declaraba en medios de comunicación que las Farc no cuentan con fondos para compensar a las víctimas. Si en los cimientos de la paz está la verdad, el perdón y la reparación, ¿cómo encaja Timochenko en los beneficios que recibirá?Cuarto lunar: Los desmovilizados comienzan sus correrías por esas regiones en las que, meses atrás, ejercían control por la vía del miedo. En Bogotá dicen que nadie los va a votar en la provincia, que se los castigará con la privación del sufragio. Otra cosa creen en Valle del Guamuez, Putumayo, donde el nuevo movimiento político tiene censada a la gente, sabe quién es quién y, además, completa la acción proselitista de presión con el uso de dineros que jamás se entregaron como parte del proceso de paz. ¿Puede el Estado intervenir?Quinto lunar: El Ejército está dedicado a cultivar la paz. Su Norte es que los coroneles hablen inglés y el envío de contingentes para respaldar la paz en otros sitios del planeta. Baja el número de efectivos, así como el presupuesto y la intensidad del entrenamiento. De manera paralela, los nuevos ciudadanos y sus simpatizantes se presentan con la intención de hacer parte de la fuerza pública. Y comienzan a ascender bajo la amigable mirada de Humberto de la Calle, el primer presidente de la era de concordia. ¿La de estos nuevos soldados será una doctrina bolivariana?Ultimátum: Los lunares se llaman así porque los antiguos creían que la piel se manchaba a causa de la Luna. Eran lunáticos. Lo seguimos siendo. @gusgomez1701

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