Lógica

Febrero 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

No sabría cómo explicarle la lógica que rige a este país, no digamos a un extranjero: no sabría en qué términos plantearles a mis hijos de 7 y 10 años las instrucciones de funcionamiento de esta compleja máquina tropical que es Colombia.Colombia es un país en el que el presidente, que se la pasa untando mermelada en la espalda de los parlamentarios, se queja airado porque algunos magistrados ofrecen prebendas a los congresistas. Colombia es un país en el que botan bebés en los basureros y votan para que una pareja estable Lgbti, que conforma un hogar, no pueda ofrecerles un futuro a esos niños. Un país en el que los catedráticos universitarios sostienen, tan campantes, que la homosexualidad es una enfermedad y que puede “curarse” con terapias psiquiátricas.Colombia es un país en el que es noticia de primera página que uno de nuestros futbolistas anota un gol en Europa. Y, ya metidos en la cancha, es un país en el que hay hinchadas leales de clubes que nada tienen que ver con nosotros, como el Real Madrid o el Barcelona. La gente usa sus camisetas y las lleva a la oficina en día de partido, lo que equivaldría a ver un gringo pendiente por un encuentro entre los Leicester Tigers y los Newcastle Falcons.Colombia es un país en el que consideramos seriamente celebrar el Día de San Valentín. Colombia es un país en el que la calle es el premio para los columnistas que anuncian los peligros del fundamentalismo religioso.Colombia es un país en el que los ministros pasan todos los días al teléfono para que en la radio los entrevisten. Basta con marcarle al funcionario y él, relajadísimo, se despacha con listados verbales de obras inauguradas y logros alcanzados.Colombia es un país en el que los alcaldes de ciudades repletas de huecos, inseguras, sin vías, privadas de un transporte público decoroso y con filas enormes en los centros de salud, anuncian sus aspiraciones presidenciales. Y la galería aplaude.Colombia es un país en el que la guerrilla, que asesina, secuestra y extorsiona, confiesa su “vocación” por el cuidado de los niños en estado de indefensión.Colombia es un país en el que la izquierda, que goza de todas las garantías, aplaude o calla cuando el tirano Maduro encarcela a la de allá.Colombia es un país en el que los policías chatean en sus teléfonos justo al lado de un tipo que pone un trapo rojo en la acera para ofrecer películas piratas.Colombia es un país en el que, para proteger la vida de los ciudadanos, prueban las obras poniendo en riesgo a cien personas. Y, pasadas semanas del aterrador episodio, sigue sin saberse si hubo sanción para quien jugó con la integridad de esos seres humanos tratados como carga.Colombia es un país en el que la cárcel espera a cualquier ciudadano sin antecedentes que viole la ley, pero los jueces otorgan beneficio de detención domiciliaria a sujetos que tienen por costumbre picar en cuadritos a sus semejantes.Colombia es un país en el que los retratos hablados parece que se los encargaran a niños de primaria.Colombia es un país en el que los expresidentes sugieren que la única manera en que la justicia funcione es… ¡con impunidad total! Y que a los asesinos hay que graduarlos de corderillos, como garantía de un futuro mejor para nuestros hijos. Incluidos los míos, a los que sigo sin encontrar cómo explicarles que este país retrocede creyendo que va para adelante.Ultimátum: Seguimos esperando resultados de la Fiscalía en el desmadre de SaludCoop. ¿A qué horas fue que la debacle de la era Palacino se embolató en los pasillos del bunker?

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