Justicia palaciega

Justicia palaciega

Octubre 18, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

¡A la cárcel con los otrora funcionarios de Uribe! Que paguen lo que dicen que nos hicieron. Solo un detalle: a la cárcel los que delinquieron y hubieren sido objeto de un proceso equilibrado con decisión judicial transparente. ¿O volvimos al Medioevo?Del Medioevo saltemos unos cuantos siglos. Ubiquémonos en aquellos años sórdidos en que espiaban a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Muy grave. Pero la gravedad es una cosa. Otra muy diferente que, en virtud de ese origen malsano, ignoremos el contenido de esas grabaciones.No lo hizo la propia justicia, mucho menos debe marginarse la opinión pública. Y no lo hizo por que el 30 de julio de 2013, en audiencia del proceso contra Bernardo Moreno y María del Pilar Hurtado, testificó Alba Luz Florez (‘Mata Hari’), ejecutora del acto canalla. Ese día, la Corte aceptó y legalizó un CD con tales registros y permitió escuchar apartes. El disco revela un aspecto que deja mal parados a los magistrados de aquel entonces. José Leonidas Bustos, hoy presidente de la corporación, les dice a sus compañeros de sala (10/07/08), mientras discuten la posición que asumirán frente a tutelas contra sentencias judiciales: “No me propongo dar argumentos de carácter jurídico; voy a hilvanar muchos argumentos de carácter netamente político”. Y remata: “Que los argumentos que esbocemos sean de conveniencia política, social. Si tratamos de sustentar este último criterio con argumentos de carácter jurídico, esta discusión se haría bizantina”. Cero justicia en la argumentación; apenas conveniencia política.De lo abstracto pasan a lo particular, para determinar qué hacer con una tutela contra la Sala Penal interpuesta por Diego Palacio, ministro de la Protección Social (hoy privado de la libertad). Los magistrados de la penal, queda claro, se ponen de acuerdo con los de la civil y la laboral, que serán los encargados de decidir la tutela. Hasta ahí, vergonzoso. Pero lo verdaderamente impresentable queda en boca del magistrado Camilo Tarquino: “Mi invitación es a que las decisiones que aquí se tomarán hoy, o posteriormente a lo que se avecina frente a la tutela interpuesta por el ministro (…), es de que estuviéramos todos de acuerdo. Ojalá que no hubiera salvamento de voto, por conveniencia política”.El 27 de mayo, cuando se discutía si a los entonces ministros de Uribe los debía investigar un fiscal ad-hoc o el vicefiscal, Bustos dice: “Estamos entre magistrados y la reserva es absoluta. Hay un argumento de conveniencia: si se permite que sea el fiscal quien remita la terna (…) eso conduciría inexorablemente a que se perdiese (…) la imparcialidad de la transparencia que debe revestir la decisión que finalmente se toma en consecuencia del adelantamiento de una investigación de carácter político”. La intimidad de los magistrados, aunque ilegalmente captada, no pierde su carácter decepcionante. Queda con estas grabaciones al descubierto que se obró lejos de la justicia y con un espíritu de retaliación que inclinó la balanza hacia el lado oscuro. Tan oscuro como el ambiente del despacho desde donde se ordenaron las grabaciones. Los extremos se terminan pareciendo.Ultimátum: Elementos estos que hay que tener en cuenta porque viene una nueva tutela de Palacio y los actuales magistrados deben asegurarse de que sus decisiones sean ajustadas a derecho. En el Palacio de Justicia se decidirá la suerte de Diego Palacio, que fuera tan de las entrañas del Palacio de Gobierno. ¿Exceso de palacios y escasez de justicia?

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