Iletrados

Junio 01, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

No hemos sabido nunca quiénes somos en este país, donde nos creemos todos blancos cuando somos negros (afros, si el prefijo resulta más adecuado) e indios (indígenas o aborígenes, como mejor le siente a usted). De acuerdo a mi vieja cédula, yo era ‘trigueño’, gracias a los eufemismos de un Estado que acostumbraba ofender precisamente tratando de no hacerlo.En la colonia novohispánica, armada en el mil quinientos y tantos a fuerza de meternos por los ojos el sistema de castas español, había más variedad pero no menos oprobio. No contentos con el mestizo, el zambo y el mulato, nos presentaron al saltatrás (hijo de blanco y albino), el coyote (indio con mestizo), el harnizo (blanco con coyote), el chamizo (coyote con indio) y el prieto (zambo con negro), por mencionar sólo algunas de las más denigrantes maneras de violar el derecho que tenemos todos a ser diferentes y, gran paradoja, a que se nos trate como iguales.El colombiano urbanita, de estrato medio para arriba, cree que es una especie de versión ecuatorial del Wasp, esa ‘avispa’ gringa en forma de acrónimo que mezcla lo que supuestamente garantiza la pureza de las carnes: blancura anglosajona religiosa (white, anglo-saxon & protestant). Por eso, desde el pedestal de nuestra pureza mal disimulada, hacemos bromas sobre la fealdad de nuestros vecinos y suspiramos, en cambio, pensando en esas minorías de Venezuela, Argentina o Chile amasadas con la ‘buena sangre’ de los europeos (que se han venido asesinando y robando entre ellos desde hace siglos).Ahora, presas todos de los calores malsanos de la campaña política, entramos en un nuevo capítulo de indefinición social, en el que las ‘sangres’ se examinan por los comentarios y la taxonomía queda expuesta en redes sociales. Breve ABC de esta tragedia:Si cree que los guerrilleros comprometidos en masacres, violación (o reclutamiento de niños) y acoso a poblaciones no deberían ir al Congreso… ¡Usted es un enemigo de la paz!Si le parece que nada justifica los insultos a Santos, por el único delito de intentar traernos la paz… ¡Usted es un empalagoso enmermelado!Si apoya a las Fuerzas Armadas, y reconoce el valor de su trabajo… ¡A usted le complacen los falsos positivos y es un asqueroso facho!Si le parece que Petro confirmó con sus pactos que tiene más de burócrata tradicional que de nuevo caudillo de las masas… ¡Usted es un furibista recalcitrante y hasta primos paracos debe tener!Si tiene la percepción de que, gracias a gerleines, andrades y cepedas, el conservatismo sigue siendo rentable muleta para las discapacidades proselitistas ajenas… ¡Usted es un mamerto resentido!Si amanece con ganas de reconocerle al gobierno que, a pesar de la guerra, tenemos una economía estable… ¡Usted lame sin pudor al gobierno de un traidor!Si a veces duda de la cacareada seguridad democrática y se le antoja que Uribe descuidó la salud, la infraestructura y la educación por andar echando bala… ¡Usted debe ser uno de esos peñalosistas resentidos que ocupan el tiempo libre en perder elecciones! Y así.Ultimátum: Si usted dice X, era Y. Si usted vota N, era P. Si usted apoya a B, era A. Si usted cuestiona a Q, le paga R. Si usted milita en F, es un J camuflado. Si usted marcha en apoyo a H, le paga H… podríamos quedarnos horas y horas enunciando el degradante abecedario de nuestro analfabetismo, porque este es un país en el que, como en el derecho comercial, hay lío porque todas las letras están vencidas.@gusgomez1701

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