Guerra por la paz

Junio 15, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Lástima que las elecciones sean hoy. Si las tuviéramos en un puñado de semanas, los cabecillas de la guerrilla habrían alcanzado a devolver a los niños que militan en sus filas o a desminar un par de departamentos. Todo es posible. Con elecciones el 15 de julio, y no de junio, ‘Timochenko’ habría podido conseguirle a Santos las coordenadas del sitio donde reposa el avión de Malaysia Airlines, los restos de Jimmy Hoffa o el Santo Grial. Las Farc se le habrían medido a todo (excepto, obvio, dejar de matar, secuestrar, traficar y extorsionar) para atornillar a Santos en el poder.La guerrilla es uno de los grandes electores de este país repleto de caciques con y sin bota pantanera. Las Farc no han podido nunca deponer presidentes, pero pesan mucho a la hora de ponerlos. Recorderis: en un solo día, accedieron a darle el visto bueno al incómodo acuerdo sobre narcotráfico y anunciaron cese al fuego unilateral (en elecciones). Hubo más: esta semana asistimos a su ‘generosidad’ frente a las víctimas y, de paso, a la revelación de que está cocinándose un proceso con el ELN. Los acercamientos comenzaron hace semanas, pero el anuncio solo se hizo, de manera muy conveniente, pocos días antes de que la gente votara. Votar, un deber ciudadano. Y hablando de deber, es larga la lista de aquellos con que Santos ha quedado en deuda: Marta Lucía y medio conservatismo, el liberalismo tradicional, los ñoños y los musas, Cambio Radical, la Marcha Patriótica, un ejército de verdes y amarillos, Clara López en pugna con Robledo, doscientos y tantos líderes sindicales, Nicanor Restrepo, docenas de organizaciones de trabajadores, Pedro Gómez Barrero, una tajada del gabinete de petrista, la UP de Aída, Manolo Cardona, Bacatá, los defensores de derechos humanos del Atlántico, las tres cuartas partes de los directores de medios y columnistas, Colombia Diversa, Carlos Gaviria, la Organización Nacional Indígena, Piyo y Juancho de Compañía Ilimitada, Antanas, Betancur y la Betancourt, el Colectivo Nacional de Líderes y Lideresas, Navarro Wolff, Dr. Krápula, el Frente Amplio por la Paz, Jorge Londoño, el Canal Capital, Chucho Merchán, Asprilla (Inti), Falcao y la Selección sin haberles consultado… ¡Hasta le debe el aval al Grupo Aval! Si a esta lista enorme de ‘deudores’ Santos II les va a corresponder el ‘desinteresado’ apoyo con ‘mermelada’, el país quedará más quebrado que DMG. La única manera de pagar sin ir a la bancarrota es haciendo lo que se ha prometido: firmar la paz. Una paz que ojalá consista en que la guerrilla encuentre acomodo en nuestra precaria democracia y no en que todos terminemos de inquilinos del socialismo de icopor bolivariano que tanto excita a nuestros próceres de la manigua. En pocas horas sabremos si funcionó esa especie de Teletón que ha emprendido la izquierda para que no le falten votos a Santos, el más zorro de los zorros: ¡Cuándo se pensó que Piedad y Cepeda terminarían evangelizando a nombre de la oligarquía! Pueda ser que con ayuda de todos sus nuevos amigos el presidente Santos acabe pronto con el proceso de paz, antes de que el proceso de paz acabe con esta patria polarizada y resquebrajada. Terrible oxímoron: hoy somos un país en guerra gracias a la paz.Ultimátum: La primera presidencia la ganó Santos gracias a que la gente votaba por Uribe; la segunda le llegaría si votan por la paz. Milagro: dos veces presidente sin un solo voto propio. ¡Llamen al Guinness!@gusgomez1701

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